«Quieren promover la perversión sexual en Arequipa, y ¡en un local de la Municipalidad Provincial! Es un absoluto escándalo que NO podemos permitir», dice en mayúsculas y subrayado un texto que promueve -cuando no- la Coordinadora Regional por la Vida que pretende, mediante cartas al alcalde, intimidarlo para que prohíba un «Congreso Internacional de Salud Sexual y Reproductiva, Terapia Sexual y de pareja», que para los santurrones firmantes es diabólico, pervertido y debe evitarse a toda costa.
¿Sabes a qué llaman “Sexualidad de la infancia y la niñez”? ¡Quieren que tus hijos aprendan a tocarse y masturbarse antes que a sumar y restar!, continúa el desaforado llamado a los católicos de Arequipa para oponerse al evento que, para mayor escándalo, es auspiciado por una organización que promueve la libertad sexual.
No solo no deberían suspender el evento, en aras de la libertad de pensamiento que debemos fomentar si queremos salir de la oscuridad de las cavernas, sino que habría que promover un congreso parecido para ver que tratamiento psicológico deben seguir estas personas, con suma urgencia.