
Después de 5 años del asesinato del vigilante Luis Alvarado Chira, quien fuera baleado con 12 disparos afuera del local “El Santo”, el 28 de julio del 2011, se logró capturar al ex teniente de la PNP, Francisco Burga Toledo, quien se encontraba prófugo desde que ocurrieron los hechos.
El sujeto fue capturado en la ciudad de Trujillo, donde se había refugiado. Como se recuerda, Francisco Burga Toledo, junto a su hermano Juan Burga, acribillaron desde una camioneta a Alvarado Chira, quien se encontraba en la puerta de la entrada del local. Este asesinato fue producto de la ira porque, momentos antes, ambos hermanos fueron retirados de la discoteca por provocar disturbios en su interior. En la balacera, también hirieron a Richard Peralta y Vania Bolívar.

Según la acusación del titular de la Segunda Fiscalía Provincial Penal, Rubén Núñez Soto, ambos sujetos utilizaron un arma y una camioneta que era asignada exclusivamente para uso policial. En aquel momento, Francisco Burga era un efectivo policial en actividad, pero posteriormente se le dio de baja tras el asesinato.
Su captura fue posible gracias al programa de recompensas lanzado por el Ministerio del Interior, para ubicar a los delincuentes más buscados con ayuda de la población.