La primera manifestación de esta contraposición, después de las elecciones, fue la intromisión del alcalde provincial en el conflicto por Tía María que se libró en el primer semestre de 2015, en el valle de Tambo. Sin tener jurisdicción sobre esa provincia, ni vela en el entierro, Alfredo Zegarra se ofreció como mediador ante las vacilaciones de la gobernadora.
Pero la iniciativa no terminó bien. No solo el conflicto le era ajeno, sino que unos meses después decidió solicitarle un donativo a la empresa Southern para su obra emblemática y desfinanciada, el Hospital del Adulto Mayor. Tampoco fue atendido.
Luego, en la campaña electoral nacional, la cercanía de Yamila Osorio al movimiento de PPK, hizo que Arequipa Renace, el movimiento del arbolito, se distanciara discretamente de él, pese a tener un candidato en esa lista…
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