
En peligrosa situación se encuentra en estos momentos la reserva de Salinas y Aguada Blanca debido a la gran cantidad de basura que lanzan los viajeros que van en buses interprovinciales hacia Puno y Cuzco, e incluso los que se dirigen hacia la provincia de Caylloma.
Estas reservas tienen la finalidad de proteger a los camélidos que habitan de forma natural en estas zonas, por lo que el guardaparques, Antonio Calvel Pumacota, alertó a las autoridades de la región que, solo en el último recojo de basura, se acopiaron más de 3 toneladas, lo cual pone en peligro el habitat de estos animales y la flora de la zona.
Toda esta basura debió ser trasladada hacia el Servicio Nacional de Áreas Protegidas, en el sector de Patahuasi, desde donde deberán ser transportadas hacia depósitos de residuos sólidos; el guardaparques lamentó que sea casi imposible identificar a los responsables de esta contaminación debido a la rapidez con que los vehículos pasan por el lugar y que la enorme extensión solo está vigilada por 5 guardaparques.