
Tras la expulsión de un alumno de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA), por exponer a los medios de comunicación las precarias condiciones en las que reciben clases, el congresista Justiniano Apaza instó a la casa de estudios a reincorporarlo.
“Me sorprende esta actitud. Es un caso insólito y un mal precedente para la universidad. Considero que si la universidad es cuna de debates y cuna de grandes conocimientos, no se puede aplicar la ley de la mordaza. Todos los estudiantes tienen derecho a protestar”, declaró Justiniano Apaza.
“No se puede llegar al extremo de expulsar a los alumnos por opinar”, reiteró. El parlamentario manifestó que en horas de la mañana se había reunido con el rector de la UNSA, Rohel Sánchez, para hacerle llegar su preocupación sobre este caso. A lo que el rector, explicó el congresista, dijo que el Consejo Universitario se encargaría de investigar el tema y que presentaría un informe a inicios de marzo.
Como se recuerda, el estudiante de Ingeniería de Minas, Ulises Justo Machaca, denunció la escasez de carpetas en las aulas. “Sólo actuó de acuerdo a sus funciones como consejero de la facultad”, añadió el parlamentario. Justiniano Apaza indicó que la UNSA debía tomar la crítica de una manera constructiva preocupándose por mejorar la infraestructura y el equipamiento, “puesto que tienen presupuesto”, formuló.
El congresista pidió la reincorporación de Ulises Justo y la de los otros cuatro alumnos separados de la universidad por casos similares. “La UNSA es un espacio abierto de debate de ideas y no se puede coactar el derecho fundamental de la libertad de expresión de los estudiantes”, finalizó.