
Ni la lluvia, ni el frío, los detuvo. Más de mil mineros de la empresa Cerro Verde marcharon por las calles del Centro Histórico y se plantaron frente a la Prefectura. El secretario general del Sindicato de Trabajadores de Cerro Verde, Zenón Mujica, informó, entre cantos y arengas, que la empresa minera tiene que solidarizarse con los trabajadores. “Hasta ahora no hemos recibido comunicación por parte de la empresa”, dijo. “Estamos dispuestos a dialogar”.
Sostuvo los cuatro puntos que reclaman ante la minera. Subrayó que los trabajadores deben participar en la investigación que se está realizando sobre la muerte de los dos mineros: Peter Arratea y Frank Cohen. Segundo, que paguen las utilidades pactadas desde 2003. Tercero, que el programa Atención Médico Familiar no se convierta en una Entidad Prestadora de Salud (EPS) y, por último, que los trabajadores reciban el sueldo antes de salir de vacaciones.
En cuanto a los mineros fallecidos en febrero, Zenón Mujica señaló que la responsabilidad es de la empresa porque envió a trabajadores no capacitados a utilizar máquinas especiales. Además, reiteró, que con motivo a esta protesta, la empresa estaba amedrentando a los trabajadores amenazando con despedirlos o reducirles el sueldo.
En cuanto a las utilidades, declaró que “la empresa ha ampliado una planta concentradora, la segunda más grande del mundo, y por lo tanto, se ha multiplicado su producción y ahora nos dicen que no podemos tener utilidades. De acuerdo a nuestros asesores legales, la empresa está atropellando nuestros derechos”.
Los mineros se dirigieron a la Gerencia de Trabajo para apelar la determinación que su protesta es improcedente. Así, evitan que sea denominada ilegal y tengan, según la norma, que volver al trabajo. Señaló que esta actitud de la empresa perjudica a la ciudad de Arequipa, ya que esto también afecta el derecho a recibir un Canon Minero más justo.