Aunque no ha quedado tan afectada como el norte del país, la región Arequipa también ha llorado sus muertos y ha visto sus viviendas ahogarse bajo el lodo. La Ciudad Blanca sobrevivió a imágenes tan duras como las del huaico que cayó sobre la variante de Uchumayo, el jueves 26 de enero, en donde murieron tres personas ahogadas y arrastradas por el lodo ante la desesperada vista de sus familiares. Y a las conmovedoras imágenes del Gerente Regional de Energía y Minas, quien se quebró ante cámaras, ante la imposibilidad de rescatar con vida a 7 mineros que quedaron atrapados en los socavones de una mina informal en Acarí, por un huaico que se deslizó sobre ellos el 18 de enero.
A despecho de las súplicas de sus familiares, aún ahora cuatro cuerpos permanecen enterrados bajo el lodo contra el que lucharon varios días, vivos, sin que la buena voluntad los pudiera salvar de la muerte. Otro evento lamentable se dio en el distrito de Paucarpata cuando un huaico descendió inesperadamente cerca a las 4 de la tarde, por un cauce seco que albergaba a…
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