El 29 de enero de este año, a las 17:00 horas, un inesperado deslizamiento de rocas y lodo descendió como una maldición en el asentamiento Villa Pichu Pichu, en el distrito de Paucarpata. El huaico sorprendió a decenas de familias que, con suerte, lograron salvar sus vidas buscando refugio. No todos tuvieron esa suerte. Ángel Venegas Mamani de 30 años de edad, después de ayudar a su esposa y a su hija de 8 meses a llegar a un lugar seguro, fue arrastrado por la corriente del huaico. Su familia vio con impotencia como era tragado para siempre por la furiosa masa de lodo.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) informó en aquel momento que solamente ese huaico había dejado a 90 familias damnificadas, 15 viviendas afectadas y 3 casas completamente inhabitables. La tragedia de Ángel Venegas ocurrió luego de un intenso aluvión que afectó esa zona, principalmente, debido a la ausencia de obras de prevención para encauzar el ingreso de torrenteras en…
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