Un grupo de activistas del colectivo NiUnaMenos Arequipa, y Colectivo 25, llegaron este viernes hasta las oficinas del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), para protestar por la violación a una joven empadronadora durante el censo.

El hecho se registró en horas de la mañana en el distrito de Villa El Salvador, en Lima. La joven comunicó lo sucedido a su jefe zonal. Empero, según contó el hermano de la víctima, le habrían ofrecido dinero para no denunciar el caso.
Inmediatamente, los grupos y colectivos convocaron a una protesta en las oficinas del INEI en Arequipa, en señal de rechazo.
Las jóvenes llegaron portando carteles con mensajes que expresaban su malestar al vejamen que sufrió la joven. Reclamaban acciones inmediatas a los funcionarios del INEI.
«Son responsables por no brindar las garantías necesarias. En el anterior censo también violaron a una joven y no tomaron medidas», reprochó Nadia Cornejo, representante de NiUnaMenos.
Asimismo, criticó la falta de organización para el desarrollo del censo y la exposición de jóvenes al peligro en Arequipa.
“La organización ha sido deficiente porque muchas compañeras, que fueron jefes de zona, señalaron que los empadronadores no se encontraban bien identificados. El INEI debía brindar las garantías para el censo”, reclamó.
Agregó que muchos de los censistas eran menores de edad, a quienes no se les había instruido adecuadamente para tomar medidas de prevención ante situaciones riesgosas.
Además, lamentó que la entidad, en lugar de respaldar la denuncia de la joven violentada, pretendiera obstaculizar la denuncia.
“Tienen que hacerse responsables y debieron tomar acciones inmediatas ante la denuncia”, expresó.
INEI se solidariza
La jefa departamental del INEI, Silvia Pacheco, se solidarizó con el caso y condenó la violación que sufrió la joven censista.
También manifestó que en Arequipa se procuró una coordinación activa con los voluntarios a quienes se les pidió censar en la puerta de las viviendas.
«En las capacitaciones se les ha pedido que no ingresen a las casas y realicen el registro en las puertas».
Finalmente, aclaró que en Arequipa no se suscitaron agresiones contra los empadronadores y el proceso se realizó con tranquilidad.