El distrito ha experimentado un notable cambio en los últimos años, a raíz de la migración continua. La Joya se ha transformado, de un pueblo rural, a una ciudad emergente que apunta a ser una de las principales capitales financieras.
Al pisar La Joya uno nota el cambio urbanístico que ha experimentado en los últimos años. Ya no es un distrito de casas rudimentarias rodeadas de campos de cultivo y pampas desérticas. Hoy tiene un rostro moderno, influenciado por la presencia de sus nuevos habitantes, migrantes de los últimos años, atraídos por sus tierras.

En la actualidad existe un movimiento muy dinámico de trabajadores, alentado por los nuevos proyectos que se vienen ejecutando. Como muestra, a diario se movilizan decenas de minivan y buses desde las inmediaciones del terminal terrestre de Arequipa. Trasladan hacia allá a profesores, ingenieros, obreros, comerciantes. En horas puntas, llegan a salir vehículos cada 5 minutos, debido a la demanda de pasajeros.
La Joya está ubicada en la zona oeste de Arequipa, a hora y media de viaje en autobús. Goza de un clima confortable y una cuota de radiación solar que favorece enormemente a la agricultura. Pero lo que más juega a su favor es la ubicación estratégica que le tocó. Por su territorio recorren dos vías importantes: la Panamericana Sur y la Interoceánica. Además, se sitúa entre la ciudad de Arequipa y el puerto de Maratani, en Islay.
Para Don Octavio Torres de la Gala, empresario pisquero, la ubicación geopolítica del distrito es ventajosa para realizar cualquier tipo de actividad comercial. Al hacer memoria sobre el pasado del distrito, recuerda cómo la producción láctea llevó a La Joya a ser la primera cuenca lechera del país. Pero este sueño terminó, debido al bajo pago del producto y la importación de lácteos en polvo.

El capricho de su creación
La creación del distrito se dio en medio de la construcción de la irrigación La Joya. El entonces presidente Manuel Odria, y su Junta Militar, impulsaron a nivel nacional numerosos proyectos para convertir tierras estériles en campos de cultivo. En aquel momento, el mapa político de Arequipa reconocía a Vitor como un extenso distrito agrícola; sin embargo, un grupo de pobladores vio la necesidad de conformar un nuestro distrito. Lo llamaron La Joya en mérito al nuevo proyecto. Aunque otros señalan que existía un descontento popular hacia el alcalde de aquel entonces, lo que llevó a buscar la separación de la jurisdicción. Sean o no las razones, el 25 de marzo de 1935 se creó constitucionalmente el distrito de La Joya.
Fue un distrito rural por mucho tiempo. Algunos pobladores la recuerdan por sus extensas pampas con médanos de arena y escasa población. Las riberas del río Chili, principal afluente, eran consideradas entre las pocas zonas de esparcimiento, hasta donde llegaban los pobladores a bañarse. El otro punto de confluencia era la estación de tren que conectaba al distrito con Arequipa e Islay.
Aquellas planicies desérticas se muestran hoy ocupadas por casuchas que yacen en los márgenes de la carretera Panamericana Sur. También han surgido nuevas urbanizaciones sobre los cerros que rodean los campos de cultivo.

De acuerdo al INEI, en el 2000 La Joya tenía una población de poco más de 20 mil personas, pero en los últimos 15 años, creció el doble. El alcalde Cristhian Cuadros Treviño señala que en su distrito viven y trabajan aproximadamente 40 mil personas, aunque también existe una población fluctuante que se moviliza frecuentemente hacia estas nuevas asociaciones y cuya cantidad empata con el número de residentes. Es decir, la población global del distrito asciende a los 80 mil habitantes.
Como es previsible, el crecimiento trajo también necesidades e inseguridad. Uno de los principales problemas es la falta de agua y desagüe para toda la población. El distrito espera con ansias el funcionamiento de la Planta de Tratamiento de agua potable y aguas residuales que promovió el Gobierno Regional. En cuanto a seguridad, la presencia de pandillas juveniles es uno de los principales problemas, seguido de hurtos, robos y estafas. No obstante, el patrullaje integrado que promueve el distrito apoya en el control de la delincuencia, afirma el burgomaestre.
Los motores de desarrollo
La Joya viene concentrando su crecimiento principalmente en la agricultura. El clima, suelo y agua que tiene la zona, son favorables para la siembra de frutos destacando principalmente la palta hass, la uva de mesa y el granado. Hoy existen asociaciones de ‘palteros’ y ‘uveros’ que se dedican a exportar sus productos a Estados Unidos y Europa. Sin embargo, para el ingeniero Salomón Bernedo, que brinda asesoría técnica a los agricultores a través del programa que impulsa Cerro Verde, la agricultura en esta irrigación está envejeciendo. Le preocupa que la producción esté reducida a solo 11 variedades de productos, cuando en otras irrigaciones como Ica y Tacna existe mayor diversificación de cultivos.

En su opinión, si la agricultura no se moderniza y amplía su producción, podría ser absorbida y quedar estancada. Más aún si se toma en cuenta el intercambio comercial que experimentará la región en los siguientes años con la carretera Interoceánica.
Además de los cultivos de frutos, los agricultores también se han sumado a la producción y comercialización de cochinilla. A principios del 2011, la cochinilla se hizo popular debido a la creciente demanda de colorantes naturales en el mundo. Según comenta don Octavio Torres de la Gala, un kilo de cochinilla podía venderse a más de 120 dólares, pero hoy su precio ha decaído bastante. Por un kilo de cochinilla reciben entre 18 y 20 dólares.
Otro cultivo que también atrae es la uva, que ha tenido un despegue interesante en este valle. La bodega Torres de la Gala, ubicada en el anexo El Ramal, ha sido elegida como punto de partida de la Ruta del Pisco Arequipeño, que recorre los viñedos de Vitor, Santa Rita de Siguas, Majes, Camaná y concluye en Caravelí. Don Octavio se siente orgulloso y satisfecho de apostar por una tradición ancestral, dejando de lado el cultivo de otros productos tradicionales.
Además de la agricultura, están otros sectores productivos que dinamizan la economía de La Joya. Estos son la construcción, el comercio, y la prestación de servicios. El arquitecto Félix Huanca Zuñiga, jefe del Departamento de Edificaciones, Vivienda y Defensa Civil, señala que desde el año 97 a la fecha hay por lo menos 20 empresas inmobiliarias que han tramitado habilitaciones urbanas para edificar casas de campo o venta de lotes. Entre ellas, Quimera, Grupo Real, Esmeralda, Andemark, entre otras.
No obstante, el distrito aún no cuenta con un plan de desarrollo urbano. El funcionario señala que el documento viene siendo tramitado ante el Instituto Municipal de Planeamiento (IMPLA).
Un tema aparte es el desarrollo comercial e industrial. En un censo elaborado por el municipio, en el 2008, se detalla que, de 10 centros comerciales, 3 se encuentran en sectores como El Triunfo (93 negocios comerciales), El Cruce (86), La Cano, San Luis y cerrito Buena Vista.
Asimismo, firmas importantes han llegado a instalar sus fábricas en el distrito. Un ejemplo es Komatsu, una compañía japonesa que se dedica a la fábrica de maquinaria para la construcción y minería. En un área total de 55,200 m2, planea implementar su centro de operaciones y mantenimiento. Actualmente, la empresa está por concluir la edificación de su moderna infraestructura. Otra empresa extranjera es Hofmann, de dueños alemanes, que abrirá su fábrica y una oficina administrativa para prestar servicios de ingeniería especializada para empresas mineras. Por último, la compañía peruana Ferreyros ha construido un moderno taller y un centro de reparaciones de motores, además de un patio de soldadura.
A eso se suma la instalación del Centro de Mantenimiento Aeronáutico del Ejército (CEMAE) ubicado en la base aérea de La Joya. Servirá para reparar helicópteros militares rusos del tipo MI, y fue recientemente inaugurado por el propio presidente Martín Vizcarra.
Otros proyectos que se avecinan son la culminación de la carretera Arequipa – La Joya, la construcción de la nueva Escuela de la Policía y la edificación de un nuevo aeropuerto comercial.
Sin duda, La Joya es como una gema que resplandece con potencia. Tal vez aquellos que estuvieron detrás de su creación auguraron este crecimiento y por eso le dieron ese nombre.