Construido en 1710, el convento de Santa Teresa hace gala de una arquitectura única en Perú, consolidando su estilo barroco en sillar. El museo cuenta con 12 galerías, que comparte muros de espacios que aún son habitados por las monjas de clausura del Monasterio de la orden Carmelitas Descalzas.
Lo que no se sabía del convento era la gran cantidad de tesoros culturales que albergaba en sus gruesos muros de clausura. La colección de arte colonial sorprendió a todos, luego que, en el terremoto del 2001, quedaron al descubierto con la caída de algunos muros. Al comprobarse la magnitud del descubrimiento en valor artístico, histórico y religioso, se inició un laborioso trabajo de restauración de las piezas. Además, se empezó a catalogar la cantidad de obras que permanecían dentro de los depósitos o en salsas del convento.
Entre ellas, grabados, pinturas, esculturas. Con esa abundancia, se decidió abrir un museo dentro del convento, para que el arte pudiera ser apreciado por todo arequipeño y visitante. Se inaugura en el año 2005…
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