En enero de 2018 me encontré con Mary en Arequipa. Su casa, rodeada de frutales en “La Chacrita” de Cayma, se disfrutaba de la quietud de los años jubilares. En el semblante de Oscar, su esposo, y en el suyo se contemplaba la misma serenidad de otros años, pero más reflexiva. Aún atendían las consultas médicas de antiguos clientes. Tras el intercambio de noticias y recuerdos, Mary tomó de un estante dos libros que acababa de publicar y me los entregó. Uno era de poesía: Espigas de trigo candeal; y otro de relatos breves: Mis cuentos chinchilicos. Entonces, los hojeé al desgaire y supe que Mary me había hecho un homenaje especial al dármelos.
De vuelta, en Lima, estos libros fueron colocados con otros sobre una mesa, de donde pasaron a un estante. Probablemente se entretuvieron allí haciendo amistad con los otros y se olvidaron de las tareas que debían cumplir. Los encontró Perla, mi esposa, tras buscarlos en todas partes. Se me ocurrió que sonreían con picardía cuando los puse sobre mi escritorio.
Abrí primero Hojas de trigo candealy, en una hora, ya lo había leído dos veces. No es posible comparar la poesía de un autor con la de otro. Pero me di cuenta que esas páginas están al nivel de las que escribieron Alfonsina Storni y Gabriela Mistral: una madurez semejante, una pureza asombrosa, un mensaje insinuante, aunque, a diferencia de aquellas, ignora los versos metrados y rimados, y se regocija en el verso libre que le fluye con la naturalidad de los manantiales del Viraco de su infancia, límpidos y frescos.
Con mucha dificultad, porque todos son tan buenos, he seleccionado cinco poemas de Mary Vásquez Góngora que me complazco en compartir con mis lectores.
Presentación
Mis sueños “sueños son”
y florecen
su aroma de fresca yerba
me oxigena
me sonríe la vida y feliz
Amo la palabra
la quiero
furiosa
esquiva
desmayada
igual de lisonjera
engastada en versos
como espigas de trigo candeal
la presento a ustedes
son amatistas
girando en círculos dorados
sobre las blancas páginas
de este poemario
fantasías
resonancias de Calderón
Mi pequeña alfarera
Cada día creces como mil
como el sol
que apaga las sombras
Acércate
con voz de caramelo
dime tus cuentos
urge escucharlos
sumado a los decires
solo seis los conocidos
No ves que estoy jugando
No ves que estoy jugando
Me respondes airada
Pequeña
princesa
arco iris
yema floral
todo eso y mucho más
Es tu tiempo
mi pequeña
tuyo es el mundo
lo creas lo recreas
le das forma
El pensamiento concreto
es tu capullo
allí vives como el gusano de seda
en tu castillo
nadie lo desenrede
mi pequeña alfarera
Invocación
Mujer Sencilla
corazón de molle
ponte de pie
lucha
no permitas
pañuelos lilas sobre tu piel
moretones que enervan las miradas
Mujer dignidad
que silvestres impulsos no arranquen tus cantares
tus escondidas primaveras
No más hambre a la vuelta de la esquina
nunca manos infantiles extendidas
tu eres el cesto lleno de pan y peces
Erguida ve a tu encuentro
mira por detrás del hombro a cada paso
rabioso can buscará tus pantorrillas
dientes infectos
salivación fatal
dejarán su cicatriz
enfermedad mortal
Mujer renovada
tierra labrada con el arado del trabajo
agua nutricia
discurre por todos los caminos
con el rostro iluminado por la luna
Crece en las estaciones del crucificado
raíces de ancestrales razas
Mujer sencilla
hoy es el tiempo
arranca tus cadenas
que no te mancillen nunca más
El libro
Guarda en sus páginas
cultura que deslumbra
en laboratorios ciencia cultivada
esperanza
palabras de sabiduría
epítome manantial burbujeante del saber
líquido encefálico de los hombres
Hombre
mujer
niño
toma un libro entre las manos
vuelve al mundo en lectura azul
recoge el mensaje de sus páginas
canto es de sueños y experiencias
amor es de todas las edades
En sus páginas escritas
puntualiza lo que buscas
y deja volar el pensamiento
sólo lee
el libro es bálsamo que cura todo mal
glóbulos rojos del saber
bandera de la luz y de la paz
el libro es tan solo
libertad
Paz
Amistad
Siembro tu semilla en el viento
Aquí arriba en el pecho
En el fondo del alma
Cosecho afecto a manos llenas
amor mucho amor
blanco aalgodón peruano
seca las sheridas sanagrantes y
aquellas que no se ven del alma
llega preciso cuando el dolor duele
amoroso discurre y callado
se duerme al lado del corazón
Entra por los espacios abiertos de lña casa
se instala corre
dejando pedacitos de amor aquí allá
detrás de las puertas en cada lugar
Amistad
poderosa luz
latido del tiempo en el silencio
fluir de vida
amor fecundado de amor
desprendido me hace suya
renazco
en nueva arcilla
nueva flor
nueva madre
Mis niñas
Gracias amistad
amor blando profundo
y
sencillo…