La sabiduría de la técnica, como en las construcciones incas, acompañan el relato de las piedras, en curvas perfectas que encierran el monólogo de la muerte. En algunas, escurridizas lagartijas atrapadas en el relieve de la piedra miran hacia el cielo. Y parece haber un diálogo entre éstas tumbas verticales, como seguramente había en los muertos desde cuyo recinto comenzaban el viaje circular de la vida y la muerte.
Sillustani es un cementerio de tumbas que crecen hacía el cielo, en esa precisa armonía que los antepasados buscaban con los elementos del paisaje. Su intervención hace que las nubes, la lluvia, y el ligero ondulado de la línea del altiplano, conformen una sincronizada y deliberada suma de elementos; porque la muerte para los antepasados kollas, también fue una elevada forma de armonía.
Una versión sostiene que las formas fálicas de las tumbas encierran el símbolo del…
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