En Arequipa se consumía chicha desde antes de los incas; era una bebida refrescante y de culto. En la Colonia se siguió bebiendo, aunque los españoles quisieron desterrarla de las costumbres ancestrales, poniéndole diversas trabas e impuestos, pero no pudieron lograrlo. Las mujeres arequipeñas fueron las que desde un inicio la prepararon, manteniéndose esta costumbre hasta nuestros días, con muchos problemas y persecución hacia ellas.
El virrey Toledo dictó en 1575 una serie de disposiciones sobre los cultivos de maíz, la elaboración de la chicha y los depósitos para comercia izarla y consumirla luego, durante una visita a Arequipa. Asimismo, estableció castigos para aquellos que no entregaran la chicha elaborada, reteniéndola y cobrándose el dinero de la venta de la misma. En el siglo XVII Arequipa sufrió dos erupciones muy fuertes: la del Huaynaputina y luego la del volcán Ubinas, malogrando diversos cultivos de maíz, trigo, ajíes, viñedos y otros.
Los sismos volcánicos a consecuencia de la erupción y su réplica, devastaron lo que quedó en pie en Arequipa. Estos desastres provocaron desempleo y hambre. Los españoles tuvieron que aceptar, después de la grave crisis económica, que los indígenas cultivaran el maíz, anteriormente
prohibido principalmente por razones religiosas, ya que la chicha…
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