Al parecer, en ninguna parte del mundo existen personas tan amantes de su tierra como los arequipeños. Se dice que en el corazón de un characato flora, desde la más tierna infancia, un espíritu anticentralista, es decir, díscolo, rebelde y genuinamente confrontador. “No en vano se nace al pie de un volcán”, es la frase que describe ese espíritu insurgente.
Por esa razón nació el pasaporte arequipeño, un documento real que cualquier ciudadano de a pie tiene derecho a solicitarlo. Este acto lúdico y sin valor legal, además de evocar la época en que realmente existió durante la guerra contra Chile, permite imaginar hasta qué punto se reivindica la originalidad arequipeña. El pasaporte de la República Independiente de Arequipa, es uno de los souvenires más solicitados por turistas nacionales e internaciodnales que, en estos días de fiesta, pisan suelo characato.
El legado de “Independiente” nació hace siglos. Mientras en Lima, el general Don José de San Martín proclamaba la Independencia del Perú, Arequipa estaba sitiada por las fuerzas realistas. Fuimos la última ciudad el Perú en enterarse de la proclamación de la Independencia. No fue sino hasta 1823, que el mismo Simón Bolívar le enseñó los documentos que…
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