Nadie sabe cómo y cuándo exactamente las llamas comenzaron a devorar vastas hectáreas de los bosques amazónicos. El llamado “pulmón del mundo” apareció paulatinamente en todos los medios de comunicación, pero en vez de ser representado con el habitual color verde, ahora se revelaba naranja y negro, inflamado por las llamas y envuelto en densas y mortales humaredas.
Habíamos olvidado el poder del fuego hasta que vimos desaparecer, uno a uno, miles de kilómetros cuadrados de vegetación que creíamos invulnerables. Los incendios forestales han ido cobrando una preocupante importancia en las últimas décadas. Se hacen cada vez más frecuentes y devastadores, apareciendo cual brotes de virus en todos los rincones del mundo y, en ocasiones, simultáneamente. Las razones por las cuales se originan ahora distan mucho de ser “naturales”. Y así, poco a poco…
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