René Manrique, quien fuera hombre fuerte del cooperativismo en el Perú, presionó por años para evitar la supervisión de la Superintendencia de Banca y Seguros a las cooperativas. Cuando la entidad supervisora logró por fin acceder a sus cuentas, descubrió un forado de 295 millones de soles, por lo que resolvió su disolución. Veintiún mil ahorristas en todo el país fueron defraudados.
De acuerdo a los datos de la SBS, se trataba de la cuarta cooperativa más grande a nivel nacional, hasta 2018. Con activos declarados superiores a los 588 millones de soles, aparentó equilibrio entre los depósitos y los préstamos; pero las cifras estaban maquilladas. La compleja historia recuerda al símbolo de las estafas en cooperativas, el CLAE de Carlos Manrique, el polémico personaje que acabó en prisión por arruinar a miles de incautos ahorristas…
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