“¡Qué estaremos pagando!”, es una exclamación que se lee con mucha frecuencia en redes sociales cuando se comenta sobre la elección de nuestras autoridades locales. Y si bien no sabemos qué estamos pagando, sí sabemos que nos está saliendo caro, pues tanto el gobernador regional, como el alcalde provincial están haciendo una burda exhibición de su capacidad de derroche, despilfarro y pésima capacidad de gestión.

Esta semana se supo que con el alcalde provincial, Omar Candia, la obra vial Jerusalén-San Juan de Dios ha duplicado su costo. Cuando ingresó Candia al municipio, el presupuesto establecido para este proyecto era de 19 millones de soles; ahora, en menos de 11 meses de construcción, su costo bordea los 28 millones. Según informes periodísticos, existiría sobrevaloración en la compra de materiales, además de otras irregularidades en el proceso de licitación.
Por su parte, Elmer Cáceres, el gobernador regional, no se queda atrás en demostrar un mal uso de los recursos del Estado. La autoridad ha decidido gastar cerca de 3 millones soles en elementos decorativos para la obra de la Variante de Uchumayo, que incluyen murales y tres estatuas.
No ha pasado ni un año de gestión y estas dos autoridades ya están dando mucho qué investigar a la Contraloría. Lamentablemente, aunque esta institución está mostrando mayor capacidad de respuesta que en años anteriores, los procesos de esta naturaleza suelen tardar tanto que no sirven para impedir que las cosas se sigan haciendo mal. Es así que, aún quedan más de tres años para seguir lamentando nuestra suerte o solo uno más, para cambiarla, mediante un proceso de revocatoria.
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