COP 26-Glasgow: resultados a media caña

"Como su nombre lo indica, este es el año número 26 en que se realiza una conferencia de las partes para tratar de encontrar la manera de luchar efectivamente contra el calentamiento global que nos ha traído el cambio climático"

Columnista invitado

Esta última conferencia de las partes – COP 26 -, en la que participaron aproximadamente 200 países que conforman la Conferencia Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático, CMNUCC, había despertado muchísimas ilusiones entre la mayor parte de los países en desarrollo, entre los miles de científicos climáticos y de la población en general.

Como su nombre lo indica, este es el año número 26 en que se realiza una conferencia de las partes para tratar de encontrar la manera de luchar efectivamente contra el calentamiento global que nos ha traído el cambio climático.

Ya queda muy claro que los fenómenos climáticos extremos, como inundaciones, tormentas, tornados, cada vez más destructivos, más frecuentes y más robustos, se deben a la contaminación de la atmósfera al ser ésta, la receptora de la masiva emisión de gases de efecto invernadero (cuyas moléculas son capaces de retener calor), especialmente CO2 (dióxido de carbono) y CH4 (metano)[1].

Una parte muy importante del gas CO2 es producido por la quema de los hidrocarburos que son usados, desde hace unos 200 años por los países más desarrollados, básicamente para generar electricidad y también como combustible de los vehículos con motores a gasolina o diésel.

La contaminación de la atmósfera consiste en cambiar su composición aumentando el contenido de CO2 que ha variado desde aproximadamente 280 PPM (partes por millón) de la era preindustrial, a contenidos en la actualidad de unos 480 PPM. Es decir, gases que atrapan calor, con lo que se ha generado un aumento de la temperatura promedio de nuestra atmósfera, que era de 15 ºC hasta antes de la era industrial a aproximadamente 16.2 °C en la actualidad.

Ya en febrero de 2016, o sea un par de meses después de la COP 21 en París, el IPCC[2] habría demostrado que era el momento de llamar la atención global, pues el planeta a partir de 1.5°C adicionales a la temperatura preindustrial podría dar pie a la aparición de mayor cantidad y más poderosos fenómenos climáticos que pondrían a la tierra muy cerca del punto de partida de un proceso de autodestrucción irreversible.

Entre los principales acuerdos que se habrían logrado en la COP 26 de Glasgow podemos mencionar los siguientes:

  1. Un acuerdo para lograr el control de la deforestación y lograr la meta de cero deforestaciones para el 2030. La idea es contribuir con la biodiversidad del planeta con sus mecanismos para la producción de oxígeno, y vida silvestre, así como, el respeto y la defensa de las poblaciones indígenas originarias de los bosques forestales.
  2. Un pacto para reducir la producción y consumo de metano a nivel global hasta en un 50% hasta el 2030.
  3. Un acuerdo para duplicar los fondos para la adaptación en los países más necesitados. El aumento sería para lograr hasta un fondo global de 40,000 millones de dólares. También se discutió la necesidad de flexibilizar el acceso a dichos fondos.
  4. Se acordó prestar atención sistemáticamente para tratar de resolver finalmente el tema que tiene que ver con Daños y Pérdidas.
  5. Se acordó que los países revisarán detalladamente y reportarán transparentemente, con mayor ambición sus compromisos de reducción para la COP del año 2022. Los compromisos deberán establecer una reducción de por lo menos 50% de los GEI para el 2030.
  6. Se han establecido reglas cerradas para los mercados del carbono. Capítulo 6 de los acuerdos de París.
  7. Se cuenta con un pacto entre países y fabricantes para darle fin a los vehículos de combustión para el año 2035.

Nuestros comentarios frente al cambio climático

En el punto No.1, (Deforestación cero). Estamos totalmente de acuerdo con cumplir esta meta, pero nos parece que el plazo de 10 años es demasiado largo sobre todo cuando vemos las tasas de deforestación que se verifican en el Perú, en Brasil y en general en los bosques que están siendo sometidos a una severa deforestación.

En el caso de Perú necesitamos salvar el bosque amazónico porque es el que garantiza nuestra fuente de agua dulce en el resto del país es decir las lluvias que traen el agua para los valles interandinos y costeros. Esas nubes son formadas por la humedad de la selva tropical húmeda amazónica. En estas condiciones nosotros estaríamos más inclinados a acortar esta fecha y no establecer el alcanzar la meta de cero deforestaciones al 2030 sino al 2025 / 2026.  Si logramos la deforestación cero hacia el 2030 quiere decir que el Perú estaría, también, cumpliendo con el compromiso de reducir al 50% de nuestras emisiones totales actuales de gases de efecto invernadero. Esto porque el 50% de toda la contribución del Perú a las emisiones de gases de efecto invernadero se debe al uso y el cambio de uso de la tierra de la foresta amazónica, es decir, deforestación.

En el punto No.2. (Reducción del uso del Gas Metano) Tenemos que hacer notar que mientras en el mundo los países verdaderamente interesados en reducir su huella de carbono en la atmósfera han decidido e identificado que el gas metano es efectivamente uno de los principales gases de efecto invernadero (el metano es aproximadamente 20 veces más potente que el CO2) y por lo tanto se ha acordado reducir la producción y el consumo de gas natural lo más posible y eso debe traducirse en una reducción de 50% de las cantidades producidas y consumidas actualmente hacia el año 2030.  

Pero en estas mismas circunstancias en el Perú se están tomando decisiones totalmente a contrapelo, pues tenemos en la actualidad, en pleno desarrollo una política pública que está en proceso de formulación e implementación, para lograr la masificación del uso del gas natural a nivel nacional. Por lo tanto, tenemos que, mientras el mundo trata de deshacerse del gas natural como combustible para la producción y el consumo, el Perú decide que ahora va a ser el momento de hacer una masificación. O sea que el Perú no está de acuerdo en absoluto con lo que nos dice la ciencia, ni con el acuerdo de más de 100 países. 

En la actualidad hay muchas soluciones tecnológicas en estado de comercialización como por ejemplo la tecnología de las centrales eléctricas termosolares. Otro avance supremamente interesante es la producción de hidrógeno (gas) verde, es decir a partir de fuentes verdes de energía eléctrica (producción vía electrólisis) o energía lumínica verde. La producción de hidrógeno verde a partir de haces intensos de luz solar como la que se produce en las centrales termo solares. 

La estrategia podría ser la de proveer de energía eléctrica muy barata para el corto plazo destinada a las regiones más necesitadas del Perú, incluyendo planes muy intensos de electrificación rural, incluso con sistemas absolutamente aislados como la fotovoltaica. El objetivo sería que la gente tenga acceso a una energía barata y moderna y no contaminante.

En el punto No.3 (Ampliar y Flexibilizar Fondo de Adaptación) En este punto en la COP 26 se ha resaltado el hecho de que los países ricos tendrían que haber puesto a disposición de los países menos ricos fondos para llevar a cabo la adaptación al cambio climático y ello no se ha cumplido, y eso tiene que ver con acuerdos incluso desde la COP 21 de París.  

Es necesario que los países desarrollados que han generado la contaminación por medio de la emisión masiva y creciente de gases de efecto invernadero; que ha generado el calentamiento global y finalmente ha devenido en el cambio climático; asuman su responsabilidad porque todavía no se ha dilucidado cómo van a pagar ellos por la emergencia climática que han generado para todo el mundo. Esperamos que los países desarrollados se terminen de poner de acuerdo ante las evidencias científicas de sus responsabilidades. Nos parece que los 40.000 millones de dólares deberían ser manejados con algún sistema diferente al que ha manejado los recursos disponibles del Fondo Verde. Ante esta realidad hay que destrabar el acceso a esos financiamientos por parte de los países receptores, sin perder la rigurosidad y transparencia de su manejo.

En el punto No.4. (Daños y Pérdidas) Este punto tiene que ver, no solamente con el tema de la adaptación, puesto que los daños y pérdidas están más allá de la adaptación. Los daños y pérdidas se dan cuando por fenómenos relacionados con el CC se produce daño o pérdida de algún bien o recurso. 

Por ejemplo, si el cambio climático se llevó, hizo desaparecer o derritió el glaciar que permitía tener agua durante el verano producto del derretimiento. Entonces estos mecanismos que se han ido perdiendo están empezando a costarle mucho a las comunidades que dependen de dicho recurso hídrico.

Alguien tiene que hacerse cargo de estos daños y pérdidas. Evidentemente son los principales generadores de GEI. Este es un problema que no se ha resuelto, se ha tocado muy tangencialmente porque los países no quieren hablar de responsabilidades legales, civiles, financieras. Los países desarrollados que han generado el problema del cambio climático deben asumir su responsabilidad. Es algo que deben dilucidar y resolver para que no quede pendiente este tipo de agresiones a derechos globales de ciudadanos y países menos pudientes.

En el punto No.5 (Mejores y más transparentes Reportes de las CND[3] se ha constatado a partir de los reportes entregados por los países a los grupos técnicos que hay muchas pérdidas y falsas informaciones por lo que se ha acordado que para el año entrante, en la COP 27, los países tienen que hacer una revisión profunda de la consistencia de los reportes de contribuciones nacionalmente determinadas (cnd’s), y confirmar que serán suficientes para lograr una reducción del 50% de las emisiones nacionales actuales, hasta el año 2030.  
Este es un acuerdo que ha sido firmado por todos los países.

Esperamos que todos, incluyendo el Perú, podamos hacer bien la tarea. Sin información coherente y consistente de los datos ofrecidos por los países, las bases de datos simplemente contribuyen a más desorden. Dificultan las posibilidades de saber a ciencia cierta si los países en conjunto están haciendo los esfuerzos que realmente se requieren para conseguir el control del calentamiento global.

En el Punto No 6. (Bonos de Carbono). Es importante enfatizar en que las negociaciones se llevaron a cabo en torno a la claridad y transparencia de las reglas del mercado de carbono. Se establecen reglas cerradas, es decir, las reglas que no necesitan más interpretaciones adicionales respecto del manejo del mercado de carbono. 
Se ha detectado mucha doble contabilidad de los créditos de carbono. Es decir, los países ricos podrían llevar a cabo proyectos de aumento de absorción de CO2; por ejemplo haciendo una reforestación grande o recuperando parte del bosque que había sido talado o degradado. Eso contaba a favor del país que recibía la inversión e implementación del proyecto, pero también era contabilizado por el país ejecutor del proyecto.

En el Punto No.7 (Pacto entre países y fabricantes) Mencionaremos que efectivamente en Alemania, en Corea, en China, en Japón, las autoridades nacionales están haciendo lo posible para incentivar la electrificación del transporte terrestre, y las empresas automotrices en dichos países están convencidas que el transporte en vehículos que usan combustibles fósiles, ya no serán parte del mercado de vehículos y por lo tanto no serán comercialmente interesantes. 

En Estados Unidos y Europa también están conscientes, sobre todo los empresarios, que los combustibles de origen fósil no son adecuados para el siglo 21. Se ha determinado que en adelante el sistema de transporte deberá ser básicamente eléctrico. Varios países de la UE han decidido una política pública, a partir del 2035, no deben circular los vehículos con motores impulsados por combustibles fósiles.  

Actualmente se cuenta con desarrollos serios y muy adelantados con respecto a la producción y distribución de “hidrógeno verde”; es decir, producido a partir de energías verdes. Sea por hidrólisis, pero con energía eléctrica verde, que puede ser solar, eólica. El hidrógeno es aparentemente un extraordinario elemento que puede reemplazar con ventajas al gas natural. Se puede distribuir por los mismos gasoductos y tuberías de gas de las ciudades. 

La producción del hidrógeno verde es relativamente sencilla porque se hace a través de electrólisis o a través de una fuente de luz muy intensa. Para este propósito también hay que mirar la otra tecnología de generación de energía eléctrica verde que existe en el mundo; la tecnología de las plantas termo-solares. Estas plantas funcionan en base a decenas de miles de espejos o heliostatos que reflejan luz solar a una torre de 150 a 200 metros; allí se pueden generar altísimas temperaturas y por tanto es muy factible la producción de hidrógeno verde a partir de este haz de luz intensísimo. 

Estos avances tecnológicos son cuestiones que tenemos que mirar muy de cerca porque en el Perú queremos implantar la masificación del gas natural, “de Camisea”.  Podría ser una forma inicial de avanzar hacia una matriz energética totalmente verde. También se puede vislumbrar la posibilidad de ofrecerle al Perú una política energética: Perú todo-eléctrico y todo-solar; y que eso podría montarse empezando, en el corto plazo y tener además la posibilidad de generar hidrógeno verde para otras necesidades específicas.

Corolario

Entonces como corolario, podríamos decir que esta COP 26 Glasgow nos está dejando mucho de qué hablar. No nos ha dejado el sabor de un rotundo éxito. Teníamos una fuerte esperanza de ponerle fecha de finalización a la extracción y uso del carbón y de los combustibles fósiles; de declararlos “combustibles fenecidos” para aminorar el cambio climático.  Esto no ha sido posible de conseguir en esta COP26.

Los combustibles fósiles líquidos tienen aún un lobby muy poderoso compuesto básicamente por los países exportadores de petróleo. 

En el caso del carbón mineral, Australia, la India y China, que tienen una gran dependencia económica del carbón.

En fin, no son los resultados que queríamos al igual que la mayoría de los países del mundo. De todas maneras se han obtenido algunos resultados positivos que nos permiten una visión más aceptable y proactiva de los resultados de esta COP 26.
________________________________________
[1] Metano o Gas Natural, que posee la característica de absorber calor 20 veces más efectivamente que el CO2.
[2] Panel Intergubernamental de Cambio Climático – IPCC por sus siglas en inglés.
[3] Contribuciones Nacionalmente Determinadas CND, para reducir las emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero)

 

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