El exmandatario Ollanta Humala y su esposa Nadine Heredia están a punto de conocer si sus cuentas, durante las campañas de 2006 y 2011, les costarán 20 y 26 años de vacaciones forzadas, respectivamente.
Tras quince años de investigación y alegatos finales, el 8 de abril el Tercer Juzgado Penal decidirá si los exconsortes presidenciales son inocentes como juran o si, en efecto, el Partido Nacionalista tenía un «plan de ahorros» poco ortodoxo.
Mientras los abogados daban sus últimos golpes retóricos, Humala, en modo pasito a pasito, ya piensa en el futuro: «¿Volver a la política? Primero concentrémonos en esto», dijo, sin negar que, si el veredicto lo absuelve, podría reaparecer como el Ave Fénix de la política peruana.
Eso sí, con o sin condena, queda claro que su caso ya ganó el premio al «juicio más longevo» del país. La que sigue en la cola es Keiko.