La situación del abastecimiento de gas licuado de petróleo (GLP) y balones de gas doméstico en Arequipa no mejora. A pesar de una breve tregua de dos horas brindada por los mineros informales esta mañana, los precios siguen aumentando y la distribución continúa limitada. El paro iniciado hace más de una semana ha bloqueado el paso de camiones cisterna, afectando gravemente a plantas envasadoras y grifos en la ciudad.
Las consecuencias de esta crisis se evidencian en los testimonios de los ciudadanos que desde hace días forman largas colas en busca de GLP o un balón de gas. Aunque algunos puntos lograron abastecerse momentáneamente, el anuncio de que no se otorgarán nuevas treguas ha incrementado la incertidumbre en la población.
Incremento sostenido del GLP impacta a transportistas
El precio del GLP continúa en aumento en distintos sectores de Arequipa. En el ingreso a la autopista Arequipa – La Joya, el galón se ofrece hasta en S/12.50, casi el doble de lo registrado semanas atrás, cuando se vendía a S/6.50. Este incremento ha provocado que decenas de conductores acudan a grifos como el de Gamarra, en Vía Evitamiento (Cerro Colorado), donde el precio es de S/7.10, generando colas de más de una hora y media.
Muchos transportistas han tenido que salir desde la madrugada para asegurarse el abastecimiento, pues en varios distritos ya no se encuentra combustible. Además, se ha advertido que el stock disponible podría agotarse antes del mediodía, lo que agrava la situación del transporte urbano y de carga.
Arequipa: familias siguen sin acceder al balón de gas de forma regular
En el caso del gas doméstico, los precios se mantienen elevados, alcanzando los S/60 por balón de 10 kilos. En varios distritos, las distribuidoras reportan quiebre de stock, mientras que en los pocos puntos donde aún hay disponibilidad, los usuarios deben esperar por horas o recorrer diversos lugares sin éxito.
El incremento de la demanda frente a la limitada oferta ha generado especulación y quejas de parte de los consumidores. Muchos ciudadanos han expresado su frustración por la falta de acción de las autoridades y la ausencia de medidas que regulen los precios durante esta emergencia.
Aunque la tregua de esta mañana permitió un leve ingreso de cisternas, la advertencia de los manifestantes sobre la suspensión definitiva de nuevos pases deja a Arequipa al borde de un desabastecimiento aún más severo. La falta de respuestas concretas por parte del gobierno y las entidades reguladoras mantiene la tensión entre la ciudadanía, que sigue exigiendo una solución urgente a esta crisis energética.