Cuando Dina Boluarte dice que el Perú “está en vitrina”, no miente… solo se le olvida mencionar que nos están mirando como ejemplo de lo que no se debe hacer. Y es que, aunque nos entretengamos con memes sobre las decisiones absurdas del gobierno y este Congreso, la situación es más grave de lo que parece.
Un reciente informe de la organización Human Rights Watch concluye que tanto el Ejecutivo como el Legislativo están caminando —de la mano— rumbo a convertir al Perú en un Estado fallido. Según el documento, ambos poderes del Estado estarían trabajando a favor del crimen organizado, blindando a quienes tienen poder y dejando a los más vulnerables abandonados a su suerte. El informe señala, además, que el Perú tiene hoy la tasa más alta de homicidios en la región, y que las “estrategias” del gobierno de Dina Boluarte no han servido absolutamente para nada.
Más bien, se han usado como pretexto en el Congreso para gestar leyes contra los organismos de derechos humanos, e incluso para impulsar el retiro del país del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. A esto se suma las venganzas contra el sistema judicial, que los investiga por corrupción y otros delitos.
Para Human Rights Watch, el Perú se está entregando al crimen organizado.