Cada vez son más los políticos que comienzan con sus campañas rumbo a las Elecciones 2026. Para variar, no son pocos los que buscan mantenerse en el poder y parece que no les importa romper las reglas para hacer campaña. De acuerdo con el Jurado Nacional de Elecciones, ya habría cerca de 3 mil infracciones electorales de parte de autoridades locales y regionales. La normativa es clara, las autoridades públicas no pueden realizar propaganda electoral. Entre los angelitos destacan el dueño de Alianza Para el Progreso, César Acuña, y Rafael López Aliaga, quienes además del JNE también serán investigados por Contraloría. Pero lo más escandaloso llega desde el Congreso.
Aprovechando su semana de representación, el cerronista Américo Gonza y el podemita José Luna Gálvez protagonizaron actos proselitistas en Cajamarca y Huancayo. Ellos habrían vulnerado el principio de neutralidad, que prohíbe a funcionarios usar sus cargos para favorecer a organizaciones políticas. Qué rico hacen campaña con la plata del Estado.
Fiscal de la Nación denuncia al juez Juan Carlos Checkley y el fiscal supremo Hélder Terán por presuntos favores a Patricia Benavides
Delia Espinoza no se ha guardado ni una: desde que asumió el cargo ha presentado denuncias constitucionales contra todo aquel que, según sus investigaciones, pasó por encima de la ley. ¿El problema? Una tras otra han ido directo al archivo de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales, por razones inexplicables. Ahí están, durmiendo el sueño de los justos, la denuncia por las muertes en protestas y el escandaloso caso Rolex, entre otras.
Pero la fiscal no afloja. Esta vez le tocó al juez Juan Carlos Checkley Soria y al fiscal supremo Hélder Terán por presuntamente haber pactado con Patricia Benavides: archivarle una investigación a cambio de proteger a su hermanísima Emma, recientemente “restituida”.
Mientras tanto, el Congreso se mueve a la velocidad de la luz… cuando se trata de denunciar a Espinoza. Ya van cuatro acusaciones constitucionales en su contra desde que osó plantarse ante las barbaridades legislativas del Parlamento.
Si la historia se repite, la nueva denuncia contra Checkley y Terán terminará tan archivada como las anteriores.
Gobierno evalúa que el himno nacional sea transmitido por TV diariamente
Carlos Malaver, ministro del Interior y aparentemente también profesor de música improvisado, defendió con entusiasmo el proyecto de ley que obligaría a los medios a emitir el himno nacional dos veces al día (por si una no bastaba). Según él, «no tendría nada de malo» someter a la población a esta dosis diaria de patriotismo sonoro, ya que, y esto es una sorpresa, «mucha gente no se sabe las estrofas completas». Claro, porque ¿qué mejor solución para el olvido colectivo que imponer el canto patrio entre comerciales y noticias?
Mientras el Ministerio de Defensa busca «armonizar» los símbolos patrios, los ciudadanos podrán armonizar su rutina: desayuno con himno y cena con… el mismo himno. Por si acaso, se recomienda aprender la letra antes de que la repetición excesiva convierta el amor a la patria en un jingle molesto.