Arequipa

Perros y niños se roban el corazón del público en la Parada Militar de Arequipa

Durante la tradicional Parada Militar en Arequipa, los aplausos no solo fueron para las fuerzas armadas. Esta vez, los canes y los niños que acompañaron a distintas delegaciones emocionaron al público con su ternura, destreza y carisma.

Por Cielo Gallegos | 27 julio, 2025
Arequipa

Desde temprano, las calles de Arequipa comenzaron a llenarse de familias, banderas y expectativa. La Parada Militar de este año trajo momentos memorables, no solo por la impecable marcha de las delegaciones, sino por aquellos inesperados, o tal vez muy esperados, protagonistas que, con sus movimientos y gestos, generaron sonrisas, fotografías y vítores espontáneos entre los asistentes.

Arequipa se rinde ante los perros uniformados

Los primeros en robarse las ovaciones fueron los integrantes del Club del Perro Peruano. Con sus cuerpos sin pelaje, envueltos en prendas alusivas al Perú y pequeños atuendos patrios, estos canes desfilaron con elegancia y simpatía. Su presencia rompió el hielo del desfile, generando una ola de ternura que se extendió por toda la avenida.

A ellos les siguió la delegación de los perros policía. Su demostración no pasó desapercibida: uno de ellos protagonizó una simulación de ataque, mostrando su destreza en situaciones de riesgo, mientras otro sorprendió al público al saltar entre aros posicionados a diferentes alturas. Los aplausos fueron aún más intensos cuando algunos de estos canes saludaban al público con movimientos entrenados.

Pero el momento más fotografiado llegó con el paso de un golden retriever a bordo de una motocicleta. Junto a un agente de la delegación de rescate, el perrito saludaba a ambos lados del camino, posando sin saberlo para decenas de celulares que capturaban su recorrido. El calor no fue un obstáculo: los asistentes ofrecían agua a los agentes para los canes, que además iban equipados con botas especiales para proteger sus patas del asfalto.

Niños marchantes, el orgullo más tierno de Arequipa

Otra de las escenas más emotivas de la jornada la protagonizaron los niños. Varios menores acompañaron a las delegaciones militares, marchando con orgullo y saludando al público con gran seriedad y disciplina. Cada saludo era respondido por un estallido de aplausos, como si la inocencia y el compromiso de los más pequeños despertaran un sentimiento especial entre los asistentes.

Una de las presentaciones más celebradas fue la de los niños que acompañaban a la brigada de salvataje. Montados sobre balsas colocadas en camionetas, saludaban con firmeza al ritmo del silbato mientras gritaban con entusiasmo “¡Viva el Perú!”. Su energía y determinación despertaron una ternura colectiva difícil de olvidar.

Finalmente, la demostración de la Unidad de Protección de Carreteras dejó sin palabras a muchos. Los niños, correctamente asegurados, descendían colgados de cuerdas que formaban una figura visible a lo largo del desfile. Su participación, más allá de lo visual, reflejaba un nivel de preparación que despertó admiración generalizada entre los presentes.

En una ciudad donde la Parada Militar suele centrarse en la disciplina y el respeto a los símbolos patrios, este año Arequipa vivió un desfile lleno de momentos memorables: uno donde la ternura de los niños y la nobleza de los perros ocuparon un lugar central. Fue un recordatorio de que el amor por el país también se manifiesta en los detalles, en los rostros felices del público y en los gestos sencillos que terminan robándose el corazón de todos.

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Cielo Gallegos

Comunicadora en formación con certificado en Community Management. Interesada en periodismo cultural, derechos humanos y conflictos sociales.