Aunque intentó matizar sus declaraciones con opiniones personales, Delia Espinoza no pudo ocultar su inconformidad con la decisión del Congreso de archivar las denuncias que presentó contra Patricia Benavides, las mismas que derivaron en su suspensión como fiscal suprema, medida que acaba de ser anulada por la Corte Suprema. Espinoza cuestionó que ni siquiera se haya debatido el tema y recordó que cinco de los siete congresistas que votaron están siendo investigados por el Ministerio Público. Su conclusión fue clara: “Eso se llama conflicto de intereses”.
Por su parte, Patricia Benavides salió al frente tras ser absuelta de su suspensión para desestimar los señalamientos del Ministerio Público, que confirmó que el 85 % de su tesis de maestría fue plagiada, según reveló la propia Fiscalía. En su defensa, Benavides argumentó que “una tesis nunca fue requisito para ser fiscal suprema”, aunque este documento sí fue presentado ante la Junta Nacional de Justicia como parte del concurso público que le permitió acceder al cargo. Aseguró que lo único que se ha conseguido es “hacer justicia ante un proceso irregular”, en el que —según ella— se reflejaron conflictos personales en su contra por “ser una fiscal imparcial”.