Detrás de una gran fortuna, suele haber un crimen
Balzac
Viernes 20 de marzo del 2015. El buzón de Julio Reynaldo Cáceres Arce, entonces gerente de gestión comercial de Yura S.A., la cementera con mayor dominio del mercado del sur del país, recibió un correo. Paul Martínez Castillo, entonces coordinador zonal de Arequipa de Yura, le comunicó que la competencia falló en la venta de su cemento Inacesa/Bío Bío en la provincia arequipeña de Camaná. Solo dos ferreterías de dicha ciudad adquirieron una parte de su mercadería.
A los minutos, Cáceres Arce respondió al mensaje con una orden polémica, por decir lo menos: “…que se quede con el producto, hay que darle una lección”. Al día siguiente, el directivo dio otra orden igualmente cuestionable: “Cerrar paso de (cemento) Bío Bío y utilizar todas las herramientas para neutralizar las ventas…”. Las directrices de competencia desleal se convirtieron en políticas comunes de Cementos Yura, por varios años, con el objetivo de impedir que empresas adversarias tengan alguna oportunidad en el mercado de las regiones del sur. La cementera se apoyó, para ese fin, en la empresa Racionalización Empresarial S.A. (Raciemsa).

Yura tiene más de 50 años produciendo y comercializando cemento. Es desde 1994 parte del Grupo Gloria, un conglomerado de empresas con negocios en 7 países de América Latina, incluyendo Perú. Casi toda la torta del mercado cementero del sur está bajo su control. En las regiones Arequipa, Puno, Madre de Dios, Moquegua, Cusco y Tacna, sus ventas representan alrededor del 96% del mercado. En el 2023 su participación fue de 94%, mientras que la competencia solo obtuvo un 5% de margen. Al igual que Yura, Raciemsa también es parte de la familia del Grupo Gloria; pero esta empresa se dedica al rubro de transporte de carga de productos del conglomerado.
Una de las cuatro tácticas implementadas para impedir la competencia era el constante seguimiento a sus operaciones. “Hemos utilizado taxis para hacer el seguimiento de los camiones de Wari y Rocatech…”, reportó Kevin Delgado Paredes, jefe de Marketing, a Cáceres Arce en su correo del 21 de noviembre del 2015. Podían también acudir a las mismas plantas de sus adversarios, como a la de Rocatech S.A.C., tal como ocurrió el 28 de noviembre del mismo año. “…se requiere seguirlos hasta el destino donde se da por finalizado el servicio para luego realizar acciones de fidelización y bloqueo…”, le informaban a Cáceres Arce.

Así, Yura venía articulando acciones y estrategias cada vez más irregulares para impedir el ingreso y progreso de sus rivales. Entre las principales afectadas está Rocatech S.A.C., que vende su cemento con el nombre de Mishky desde el 2018 en Arequipa y la región sur. La segunda es Distribuciones Monte Rey EIRL, que importó cemento de la empresa chilena Bío Bío Cemento S.A. de la marca Inacesa para la región Tacna. Continúa Representaciones Enya, que también compró Inacesa. Por último, Direpsur SRL que se lanzó en 2015 al mercado en Arequipa, Puno y Tacna, con su cemento con denominación Wari. Este producto es importado de Vietnam.

Espionaje industrial
Alexander C., entonces promotor de Yura en Matarani (Islay, Arequipa), a veces tenía que madrugar para dirigirse a CETICOS. Tenía que esperar a un tal “Dennis” que sacaba un dron y lo hacía sobrevolar la sede de Direpsur que comercializaba cemento Wari. Otras veces, Cari salía del almacén de Yura y caminaba hasta un punto cercano al Terminal Internacional del Sur (TISUR) y desde una zona alta apreciaba cómo cargaban cemento los adversarios y esperaba a que simplemente salieran las unidades. Sus reportes eran hasta tres veces al día.
Según Alexander, Kevin Delgado, jefe de Marketing de Yura en ese entonces y jefe Comercial después, le daba la orden directa de vigilar las unidades. Debía averiguar qué dirección tomaban, si para Arequipa o Mollendo. “El señor Kevin Delgado (me pidió) que monitoree, que envíe fotos, que saque fotos de las placas, de las unidades, que color era el tracto, qué color era la tolva. Todo eso se enviaba…”, manifestó en una entrevista concedida a Indecopi para la investigación.

Estas prácticas desleales se fueron agravando cada vez más. Incluso Yura era capaz de instalar un contenedor que funcionara como oficina en las inmediaciones de la planta de uno de sus adversarios, solo para continuar con el espionaje, como señala una comunicación interna de la cementera. En la “Presentación Rocatech”, correo difundido el 24 de enero del 2015, se advierte que la estrategia es identificar placas de los vehículos que transportaban cemento de la competencia, el nombre del comprador, la cantidad de bolsas y el destino de dicho producto, con el objetivo de “cerrarles el paso”.
Cuando los identificaban, buscaban la manera de impedir o restringir el acceso al vehículo a la planta de Yura. Raciemsa ya no les programaba carga a estos transportistas, o las ferreterías asociadas a la Red AConstruir simplemente prescindían de sus servicios. Las restricciones buscaban disuadir a los transportistas para que no trabajen con cementos que no sean de Yura. AConstruir es una red integrada por un conjunto de empresas que distribuyen y comercializan exclusivamente cementos de Yura, con beneficios en el precio.
“La unidad A6U-*** está cargando competencia, favor tomen todas las acciones en planta”, escribió Ángela Zárate Pinto, coordinadora de Puno y Madre de Dios, al coordinador logístico comercial, del 14 de agosto del 2018. “Evaluar la forma en que estos transportistas tengan el acceso restringido en nuestras plantas”, recomendó Alex Rivera Álvarez, coordinador logístico comercial de Yura, el jueves 22 de enero del 2015. Así, Yura impidió que existan alternativas para los clientes y consumidores utilizando diversos medios para que se distribuyera cemento de la competencia.

Indecopi consideró que castigar a los transportistas era una muestra del poder que tenía Yura en el mercado. Inclusive empleados de la cementera entregaban listas de camioneros que debían ser sancionados. “Los camiones de esta lista no deberían cargar cal en Caracoto bajo ninguna circunstancia”, dispuso Kevin Delgado, el 9 de febrero del 2015. La entidad verificó que en la relación se bloqueó a unidades que cargaron cemento de la competencia.
«Ahógalos»
En setiembre del 2024, un grupo de periodistas esperan las declaraciones sobre el paralizado proyecto Majes Siguas II de Julio Cáceres Arce, en ese momento presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa (CCIA). Sus opiniones sobre el futuro de Arequipa son “importantes” para un sector. Además, su figura es la más visible y pública de la cementera del Grupo Gloria, a diferencia del gerente general de entonces: Humberto Vergara Quintero. No solo Cáceres fue reelecto en la CCIA hasta marzo 2025, sino que en la actualidad es miembro del Consejo Directivo Nacional de la Cámara Peruana de Construcción (CAPECO).
El año pasado, con las palabras de Cáceres Arce, se inauguró el CADE 2024. “Reciban una cordial bienvenida a la tierra (Arequipa) de las oportunidades”, fue su primer mensaje. Sin embargo, no piensa lo mismo cuando se trata de la competencia.
“Este mes ahógalos”, pidió Cáceres contra otras cementeras mediante correo electrónico del 2 de octubre del 2015 dirigido a Kevin Delgado Paredes. El gerente de gestión comercial de Yura, manifestó su molestia porque sus trabajadores permitieron la venta de 1200 toneladas de cemento Mishky de Rocatech en la región Cusco. En la actualidad es director comercial de la división de cemento, concreto y cal del Grupo Gloria.

El conjunto de correos no se hubiese conocido sin la denuncia de Direpsur. Hubiera sido más difícil contrastar las cuestionables estrategias ejecutadas por Yura y Raciemsa. Direpsur denunció al gigante en noviembre del 2018. Argumentó bloqueos y dificultades en la venta de su material de construcción. La presentó ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi).
A través de la Dirección Nacional de Investigación y Promoción de la Libre Competencia, se recabó las comunicaciones internas durante inspecciones a Yura en Arequipa y Tacna, entre abril y julio del 2019, así como en la sede de Raciemsa. Se obtuvieron 207 correos electrónicos de la primera firma y 8 de la segunda. Ambas compañías y directivos trataron de impedir que se utilicen como pruebas. Con la resolución n.º 055-2022/ST-CLC-INDECOPI se levantó la confidencialidad de estos mensajes, principalmente para que los comprometidos en el caso puedan ejercer su defensa.
Tras iniciar un procedimiento sancionador contra las empresas y personas naturales que participaron en la planificación y ejecución, Indecopi finalmente decidió sancionar a Yura y Raciemsa con 12 416 Unidades Impositivas Tributarias (UIT), equivalentes a S/ 66 427 740, el 15 de diciembre del 2022. Además, se demostró responsabilidad de nueve directivos y se les multó con un total de 273 UIT, es decir, por S/ 1 358 311. Días antes de cumplirse tres años de esta sanción, la Sala Especializada en Defensa de la Competencia ratificó la primera resolución en todos los extremos. Sin embargo, realizó un nuevo cálculo a las multas reduciéndolas. Para las firmas, la pena se redujo a S/ 59 538 652 (11128.72 UIT) y a S/ 936 537 (175.02 UIT) para ocho directivos. Uno de ellos había consentido la primera resolución.
Para la entidad, Yura y Raciemsa materializaron conductas para bloquear competidores entre octubre del 2014 y abril del 2019. Con ello, se vulneró la Ley de Represión de Conductas Anticompetitivas. Entre los medios probatorios, además de los correos electrónicos, se encuentran declaraciones de coordinadores, promotores y distribuidores de cementos Yura. Fueron considerados como cerebros de las estrategias Humberto Quintero y Julio Cáceres. Su tipo de participación fue de “planeamiento y realización”. Sobre las expresiones utilizadas, Cáceres las minimizó manifestando que no prueban nada. Pero esto no es todo.

Amenazas a ferreteros
“Quiero denunciar públicamente al señor de Yura porque están haciendo mucho abuso por demasiado tiempo (…). Me han cancelado cemento”, se quejó ante Indecopi Edith R.H. dueña de una ferretería en El Pedregal (Caylloma, Arequipa). Relató que una vez el transportista que le dejaba el material de construcción le dijo que ya no le podían dejar cemento porque lo llamaron. Y que incluso lo perseguían en una moto. “Yo compro con mi plata, yo puedo comprar lo que quiera, no lo que ellos me condicionan (…) Como una delincuente he tenido que comprar cemento. Tengo que descargar en mi casa y hasta ahí me siguen”, denunció la mujer para la investigación de la entidad estatal.
Yura amenazaba y, si los ferreteros compraban a la competencia, cumplía lo advertido. Indecopi halló hasta 26 casos de este tipo. Tan así era la guerra sucia, que Yura infectó la idea de que comprarles a otros proveedores era ilegal. O que no cumplía la Norma Técnica peruana. Es el caso de Felicitas que, influenciada por Yura según Indecopi, le pidió a su proveedor que recoja las 300 bolsas de cemento Inacesa/Bío Bío porque no tendría la resistencia adecuada. “No quiero tener problemas con mis clientes”, le dijo por celular a Martín Suca, dueño de Inversiones Construcsur S.A.C., importador del cemento chileno.

Los propios expromotores de Yura confirmaron estas acciones. “En más de una ocasión me pedían visitar a un cliente para decirle que no se le va a dejar tal cemento (…) Imagínate, yo vivo acá y decirle al cliente: no te voy a dejar porque estás trabajando con la competencia”, reveló Julio Sanelea entonces promotor en Arequipa. “Si por A por B le encontrabas otro tipo de cemento (…) perdían el derecho de tener ese precio especial. O simplemente se les castigaba”, explicó Alexander Cari.
El objetivo de Yura, según Indecopi, era mantener su posición de dominio en el mercado, sostener sus precios o beneficiarse aumentándolos a costo del cliente. Así lo demuestra la comunicación enviada por Delgado a Cáceres el 29 de octubre del 2018: “…sin competencia estaríamos incrementando el precio en 0.30 soles por año”.

(*) Los correos utilizados para este informe pertenecen a la resolución n.º 092-2022/CLC-INDECOPI alcanzada por Indecopi con el memorándum n.º 00548-2025-SDC/INDECOPI del 23 de octubre del 2025.
(**) Se buscó una entrevista con Julio Cáceres Arce o algún representante de Yura S.A. para hacerles consultas por las millonarias sanciones. Sin embargo, el pedido fue negado.
(***) El cuadro con el detalle de las personas naturales sancionadas y el estado impago de la mayoría de ellos fue suministrado por Indecopi mediante Ley de Transparencia.

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