El representante de la Red de Salud Arequipa-Caylloma informó sobre las acciones de prevención que ejecutan frente a la actividad del volcán Sabancaya y la posible dispersión de partículas en la provincia. Aunque los reportes actuales indican que no hay caída de cenizas directamente sobre los centros poblados, el personal sanitario mantiene una vigilancia activa debido a que el macizo presenta actividad constante desde hace varios años. Esta situación llevó a las autoridades a declarar la alerta amarilla, una medida que también responde a la temporada de lluvias intensas y bajas temperaturas que atraviesa la región.
La exposición a los piroclastos y el material volcánico puede desencadenar diversas patologías en los habitantes locales. Entre los riesgos principales destacan las infecciones respiratorias agudas, tales como la neumonía y la bronquitis. Además de las complicaciones pulmonares, el contacto con la ceniza suele provocar irritación en la piel y problemas en la visión. Los especialistas también advierten sobre el peligro de enfermedades diarreicas y trastornos estomacales en caso de que las partículas contaminen los suministros de alimentos.
Dentro de este escenario, los adultos mayores y los niños constituyen la población más vulnerable debido a que presentan una mayor exposición a la intemperie. El vocero de salud aclaró que, si no se toman los cuidados respectivos, la ceniza afecta de forma pareja a todos los ciudadanos, independientemente de si presentan condiciones médicas previas o comorbilidades. El monitoreo epidemiológico actual indica que los niveles de afectación permanecen bajos y, hasta la fecha, no existen reportes oficiales de pacientes con crisis respiratorias derivadas directamente de la explosión reciente.
Acciones de respuesta y cuidados ante el entorno
Las microrredes de salud que permanecen en alerta máxima son las de Chivay, Cabanaconde y Ciudad de Dios, por encontrarse dentro del radio de acción del volcán. Se estima que entre 8,000 y 9,000 personas en zonas como San Juan Calle enfrentan riesgos por la cercanía geográfica al macizo. La velocidad del viento es el factor determinante para el traslado de las cenizas hacia estas comunidades, por lo que el sector salud coordina con instituciones científicas para monitorear la dirección de las partículas.
Los establecimientos de salud de la zona ya cuentan con un abastecimiento de mascarillas y lentes protectores para la población. Los médicos recomiendan el uso obligatorio del tapabocas para filtrar el aire y evitar complicaciones en las vías respiratorias. Paralelamente, la llegada de las lluvias intensas genera preocupaciones adicionales respecto al saneamiento básico. Las autoridades prevén que las precipitaciones podrían interrumpir el flujo eléctrico y causar la falta de agua potable en diversos sectores.
Ante la posibilidad de quedarse sin servicios básicos, el personal sanitario insiste en proteger estrictamente los alimentos y mantener el hábito del lavado de manos como la medida de higiene más importante. El personal de la Red de Salud Arequipa-Caylloma continúa con el monitoreo de los centros asistenciales para asegurar que estén preparados para atender cualquier incremento en la demanda de pacientes. Por ahora, la recomendación fundamental para los habitantes es seguir las guías de protección para la piel y los ojos, mientras se mantiene la vigilancia sobre el comportamiento del volcán Sabancaya.

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