Trujillo y Virú vivieron un fin de semana marcado por asesinatos de transportistas, bloqueos, explosivos y una carga de 80 dinamitas que casi provoca una tragedia. La Policía asegura que no se trata de extorsión, sino de una disputa empresarial por rutas, mientras nuevas capturas revelan conexiones criminales inesperadas.
Ataques con dinamita a locales nocturnos, protestas que terminaron en asesinato y versiones oficiales cuestionadas alimentan la incertidumbre ciudadana. Entre organizaciones como Los Pulpos y presuntas alianzas empresariales, surge una pregunta inquietante: ¿qué intereses realmente están detrás de esta ola de violencia?
Programa de la Red de Medios Regionales del Perú

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