Por Megan Janetsky y María Verza Associated Press
Un día después de que el ejército de México matara al narcotraficante más poderoso del país, la pintoresca ciudad de Tapalpa donde tuvo lugar el operativo, en el sur del estado de Jalisco, México, era un mundo de contrastes.
Las tiendas para turistas estaban abiertas el lunes, los trabajadores en sus puestos. Pero se escuchaban disparos, y en la calle yacía un hombre muerto junto a un vehículo acribillado.
Mientras tanto, las fuerzas de seguridad federales, fuertemente armadas, continuaban su batalla contra los integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación, quienes desencadenaron una ola de violencia tras la muerte el domingo de su líder Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, cuando el ejército intentaba capturarlo. Era posible ver columnas de humo en las afueras de Tapalpa.
Más de 70 personas murieron durante el operativo y los violentos disturbios que provocó el descabezamiento del grupo criminal de más rápido crecimiento en México, uno de los mayores traficantes de fentanilo, metanfetamina y cocaína a Estados Unidos, conocido por perpetrar duros ataques contra el Estado.
Las autoridades efectuaron el lunes el recuento de víctimas de la víspera, el cual incluyó a miembros de las fuerzas de seguridad, presuntos integrantes del cártel y otras personas. Las circunstancias de los fallecimientos no fueron aclaradas.
“El Mencho” murió durante el operativo del ejército mexicano en el sur de Jalisco. Las fuerzas armadas lo habían localizado tras efectuar seguimientos a una de sus parejas sentimentales, lo que llevó a los militares hasta Tapalpa, explicó el secretario de Defensa, Ricardo Trevilla.
Su círculo de seguridad respondió con un ataque muy violento. “El Mencho” y dos escoltas huyeron hacia una zona boscosa, donde las fuerzas especiales los localizaron e hirieron. Los tres murieron durante su traslado a Ciudad de México, agregó el general.
Integrantes del cártel respondieron con violencia en todo el país. Tan sólo el domingo hubo más de 250 bloqueos de carreteras en 20 estados, incendios y 27 ataques contra autoridades. Trevilla señaló que un comandante del grupo criminal —también abatido ese día— estaba ofreciendo más de 1.000 dólares a cada integrante del cártel por militar muerto.
Entre los fallecidos de la jornada están los 11 caídos en el operativo, 25 miembros de la Guardia Nacional, un guardia en la cárcel de Puerto Vallarta, un funcionario de la fiscalía de Jalisco y una mujer, dijo el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. Además, murieron 34 delincuentes y fueron detenidas 70 personas en diversos lugares.
La Casa Blanca confirmó que Estados Unidos proporcionó apoyo de inteligencia a la operación para capturar a “El Mencho”. Y elogió al ejército mexicano por abatir a un hombre que era uno de los criminales más buscados en ambos países.
El gobierno de México confía en que la muerte del mayor traficante de fentanilo del mundo alivie la presión que ejerce el presidente estadounidense Donald Trump, que no ha dejado de pedirle mayores resultados en la lucha contra el crimen organizado. Pero muchas personas siguen nerviosas, pues temen que el cártel cometa más actos de venganza.
La presidenta Claudia Sheinbaum quiso lanzar un mensaje de calma. En su conferencia matutina el lunes aseguró que “prácticamente” se había restablecido la tranquilidad, aunque se mantenía activo un “centro de mando”. Además, que el ejército estaba enviando a la zona 2.500 efectivos militares nuevos, que se sumarían a los 7.000 ya presentes en Jalisco.
Temor a que se dispare la violencia
La embajada de Estados Unidos pidió a su personal en ocho ciudades y en el estado de Michoacán que se resguarde y trabaje en remoto. Y, al igual que otras sedes diplomáticas, solicitó a sus conciudadanos hacer lo mismo.
Guadalajara, la capital de Jalisco, comenzó el lunes a recobrar cierta actividad después de una jornada en que casi se paralizó.
Más de 1.000 personas pasaron la noche atrapadas en el zoológico de la ciudad, durmiendo en autobuses. El lunes por la mañana madres envueltas en mantas sacaron a sus hijos pequeños para ir al baño, mientras la policía vigilaba.
Luis Soto Rendón, director del zoológico, dijo que muchos llevaban atrapados allí desde el domingo en la mañana. “Tenemos niños de brazos hasta adultos de tercera edad”, explicó.
José Luis Ramírez, un terapeuta de 54 años, hacía fila en una farmacia, uno de los pocos negocios abiertos donde la gente compraba alimentos, medicinas, agua, pañales y leche a través de una puerta cerrada con una cadena.
Más al oeste, en Puerto Vallarta —un popular destino turístico del Pacífico y otro bastión del CJNG— muchos turistas permanecían varados en sus hoteles.
El estadounidense Steve Perkins, de 57 años, que se encuentra de vacaciones con su esposa, dijo que ya les informaron que no podrán volar a casa hasta el 1 de marzo. La pareja empezó a escuchar explosiones el domingo temprano mientras tomaban café en la terraza del hotel.
“En un momento tuvimos siete u ocho columnas de humo negro y espeso a nuestro alrededor. Todo el centro y la bahía estaban cubiertos de humo negro espeso… bastante aterrador”, explicó el lunes vía Zoom.
Cuando escucharon gritos empezaron a preocuparse seriamente. Llamaron a sus hijos y se pusieron zapatillas por si tenían que salir corriendo, aunque personal del hotel les decía que todo estaba “bajo control”.
En la cárcel de Puerto Vallarta, las autoridades de Jalisco confirmaron el lunes que 23 presos se fugaron de la prisión. Allí se desató, en la víspera, una riña entre los internos y un ataque armado a la entrada de la cárcel.
Al final de la jornada, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, dijo en un video que difundió en redes sociales que a partir del martes se reactivarán las actividades económicas y sociales en el tercer mayor estado del país, y que las clases continuarán suspendidas por segundo día consecutivo, reanudándose hasta el miércoles.
Golpe celebrado en EE. UU.
Trump no ha dejado de exigirle a México más resultados tangibles en el combate al tráfico de fentanilo y otras drogas, y ha amenazado con imponer más aranceles o emprender acciones militares unilaterales contra los cárteles si el gobierno mexicano no muestra resultados. Pero el golpe del domingo al Cártel de Jalisco fue bien recibido por Washington.
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