El aumento del sobrepeso y la obesidad continúa posicionándose como uno de los principales problemas de salud pública en el país. En Ayacucho, más de la mitad de la población adulta presenta exceso de peso, según datos recientes citados por especialistas en nutrición.
En el marco del Día Mundial contra la Obesidad, conmemorado el 4 de marzo, la decana regional del Consejo Regional 18 del Colegio de Nutricionistas de Ayacucho, Milagros Nieto Cabana, advirtió que los indicadores regionales reflejan una tendencia preocupante que se alinea con el crecimiento de enfermedades no transmisibles en el Perú.
De acuerdo con la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes) 2024, el 36.4 % de la población ayacuchana presenta sobrepeso, mientras que el 16.4 % padece obesidad, considerada el grado más severo del exceso de peso. En conjunto, el 52.2 % de la población tiene algún nivel de exceso de peso, lo que equivale a que cinco de cada diez ciudadanos en la región se encuentran por encima del peso saludable.
La obesidad es una enfermedad asociada a la malnutrición por exceso y suele relacionarse con el consumo elevado de carbohidratos y grasas, así como con la falta de actividad física. También puede estar vinculada a trastornos metabólicos, condiciones hormonales o enfermedades que influyen en el aumento de peso.
Especialistas advierten que el exceso de peso no solo afecta la calidad de vida, sino que también incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades como diabetes, hipertensión arterial y síndrome metabólico, consideradas entre las principales causas de morbilidad en el país.
A nivel nacional, el problema también muestra una tendencia creciente. Datos del Ministerio de Salud y de la Endes indican que más del 60 % de los adultos peruanos presenta sobrepeso u obesidad, situación que se ha incrementado en las últimas décadas debido a cambios en los hábitos alimentarios, mayor consumo de productos ultraprocesados y estilos de vida sedentarios.
Frente a este escenario, especialistas señalan que uno de los principales retos es fortalecer la prevención desde el primer nivel de atención en salud, promoviendo la participación de nutricionistas en la atención primaria para evaluar el estado nutricional de los pacientes, diseñar planes alimentarios y realizar seguimiento.
Otro de los desafíos identificados es la limitada cultura de consulta nutricional. Según profesionales del sector, muchas personas recurren a información difundida en redes sociales o recomendaciones de influencers, que no necesariamente provienen de especialistas en nutrición.
Ante ello, se recomienda que la población acceda a evaluaciones nutricionales periódicas y controles médicos que incluyan exámenes de laboratorio para monitorear niveles de colesterol y triglicéridos, factores estrechamente relacionados con el sobrepeso y la obesidad.
Asimismo, se insiste en la importancia de adoptar hábitos saludables como incrementar el consumo de frutas y verduras, reducir alimentos industrializados, revisar las etiquetas nutricionales y realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física.
Especialistas advierten que, sin cambios en los hábitos de alimentación y actividad física, el incremento del exceso de peso podría continuar impactando en los sistemas de salud y en la calidad de vida de la población en los próximos años.
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