En una reciente edición de «Pico a Pico», la expresidenta del Consejo de Ministros y actual candidata al Congreso por el partido Ahora Nación, Mirtha Vásquez, profundizó en los pilares que sostienen su postulación. El nombre de la agrupación, explicó, no es casualidad, sino un llamado a integrar a las poblaciones históricamente marginadas y racistas que han sido «subrepresentadas» por el centralismo limeño.
Vásquez recordó que el origen simbólico del partido se gestó cuando Alfonso López Chau abrió las puertas de la Universidad Nacional de Ingeniería a los jóvenes del sur durante las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte. Según la candidata, ese acto fue el germen de una reflexión necesaria: el Perú no ha logrado consolidarse como nación porque persiste un sentido de superioridad de la capital frente al campo y la cultura indígena.
Sobre el modelo económico
En el plano económico, la propuesta de Ahora Nación plantea «pensar el país al revés». En lugar de esperar el «chorreo» de la inversión que nunca llega a las zonas más profundas, Vásquez propone potenciar el desarrollo desde las regiones, fomentando la industrialización de actividades locales y protegiendo la pequeña agricultura como eje de la seguridad alimentaria.
Respecto a la minería, la candidata fue enfática en la necesidad de una nueva política minera que reemplace las leyes de los años 90. Criticó que el marco actual priorice la minería sobre cualquier otra actividad, como el turismo o la ganadería. Su propuesta busca ordenar las concesiones para distinguir claramente entre la gran minería y la pequeña minería artesanal, a menudo confundida con la ilegalidad.
Sobre el polémico proyecto Tía María, Vásquez mantuvo una postura de cautela y rigor ambiental. «Ningún proyecto puede ser impuesto a la fuerza», afirmó, advirtiendo que avanzar con estudios de impacto ambiental desactualizados es un riesgo. Propuso una evaluación de «costo-beneficio» real, donde no solo se midan los impuestos recaudados, sino también la pérdida irreversible de territorios productivos y agua.
La Constitución de 1993
En cuanto a la reforma de la Constitución, la candidata de Ahora Nación desmitificó el «miedo» al cambio del capítulo económico. Argumentó que los «contratos ley» firmados en los 90 impiden hoy que el Estado pueda aplicar impuestos a las sobreganancias mineras en épocas de precios altos. Una oportunidad de renta que otros países sí aprovechan para financiar salud y educación.
Vásquez también denunció que el modelo actual asfixia al empresario nacional al otorgar los mismos beneficios (o incluso más) a la inversión extranjera a través del principio de subsidiariedad. Citó el caso de los comerciantes de Gamarra, quienes no cuentan con las exoneraciones tributarias de las que gozan las grandes corporaciones internacionales. Según dijo, esto genera una competencia desleal.
El contexto preelectoral en el país
Frente al complejo escenario electoral y la dispersión del voto, la candidata expresó su preocupación por las maniobras de los sectores que hoy controlan el Congreso. Alertó sobre los llamados a «tomar las mesas» por parte de figuras como López Aliaga y pidió a la ciudadanía cuidar su voto para evitar lo que considera un «pacto corrupto» que busca perpetuarse en el nuevo Senado.
Finalmente, Mirtha Vásquez hizo un llamado a la reflexión para la jornada electoral del próximo 12 de abril. Para la candidata, esta elección es una «decisión histórica» donde el país deberá decidir entre mantener el actual sistema, al que calificó de mafioso, o apostar por una opción democrática que represente verdaderamente a todas las sangres del Perú.

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