Los estudiantes de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional Intercultural de Quillabamba UNIQ tomaron las instalaciones educativas como medida de protesta. Los manifestantes acusan a las autoridades actuales de ignorar sistemáticamente las necesidades básicas del estamento estudiantil dentro de esta importante provincia del Cusco.
El dirigente estudiantil Osmar Mendoza Mamani denunció un silencio administrativo prolongado tras solicitar un conversatorio formal el pasado cinco de mayo del presente año. Por su parte el secretario Alejandro Masías Choquemaqui exige garantizar el derecho fundamental a recibir una educación de alta calidad para todos los alumnos.
La problemática principal radica en la paralización total de las obras del pabellón de Ingeniería Civil ubicado en el sector crítico de Potrero. El alumno Antony Barreda Santos explicó que el presupuesto de equipamiento pertenece legalmente a la obra paralizada imposibilitando mejoras en el local de El Arenal.
Esta deficiencia técnica afecta la formación práctica de los futuros ingenieros quienes carecen actualmente de laboratorios modernos para realizar sus experimentos y estudios. Los universitarios tampoco poseen convenios institucionales con municipios locales ni con la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco para realizar pasantías.
Medidas radicales ante la crisis educativa en la UNIQ
Los dirigentes denunciaron irregularidades académicas graves en la Dirección de Escuela relacionadas con exámenes de subsanación que no siguieron el trámite administrativo regular. Los alumnos solicitan la anulación inmediata de dichos procesos educativos para salvaguardar la transparencia y la meritocracia dentro de su casa de estudios. Por esta razón la junta directiva pidió formalmente la remoción total de todos los integrantes de la actual Comisión Organizadora de la universidad. Esta exigencia cuenta con el respaldo de la FEPCACYL para instalar nuevas autoridades que prioricen finalmente el desarrollo real de toda la facultad.
La asamblea estudiantil mantiene la medida de fuerza hasta obtener respuestas concretas sobre el destino del presupuesto asignado para el equipamiento de laboratorios. Los estudiantes de Quillabamba exigen transparencia absoluta en el manejo de los recursos públicos destinados a la mejora de la infraestructura universitaria regional. El conflicto administrativo entre las sedes de Potrero y El Arenal continúa perjudicando el avance académico de cientos de jóvenes matriculados actualmente. La comunidad universitaria espera que la instalación de nuevas autoridades logre destrabar los proyectos de construcción que permanecen abandonados desde hace varios meses.
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