La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, mostró una actitud de marcado desinterés frente a la reciente sanción impuesta a su agrupación política por el uso irregular de fondos públicos. El organismo electoral multó al partido con 198 mil soles tras detectar que los recursos destinados al fortalecimiento partidario financiaron viajes al extranjero que incluyeron actividades de turismo, almuerzos y catas de vino en destinos de Estados Unidos y Europa.
Pese a la gravedad del informe técnico, la candidata presidencial optó por minimizar la penalidad, apoyándose en el actual clima de cuestionamiento que rodea a la Oficina Nacional de Procesos Electorales. Ante las consultas de la prensa, Fujimori mantuvo una postura despreocupada, sugiriendo que la resolución carece de fundamento y que el desenlace de la controversia le será favorable en las instancias correspondientes.
Para sustentar su confianza, la exparlamentaria recordó un episodio similar ocurrido durante la contienda electoral de 2021, cuando la autoridad electoral le exigió la entrega de libros contables que se encontraban bajo incautación judicial. Fujimori resaltó que, en aquella oportunidad, el Jurado Nacional de Elecciones terminó por darles la razón años después, sentando un precedente que espera se repita en este caso.
La defensa de la candidata se centra en que la cuestionada gira internacional tuvo un carácter estrictamente académico, rechazando cualquier desvío de fondos para fines personales o recreativos. En ese sentido, confirmó que su equipo legal ya prepara el recurso de apelación para revertir la medida, convencida de que la sanción económica no prosperará ante una revisión más exhaustiva.

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