La reciente muerte de una adolescente de 13 años durante el parto en otra región del país ha reavivado la preocupación por el embarazo adolescente en Ayacucho.
Según la Dirección Regional de Salud (Diresa), este grupo enfrenta un riesgo cinco veces mayor de morir en comparación con una mujer adulta, debido a que su desarrollo físico aún no ha concluido.