Más de 430 colegios de Arequipa presentan riesgos serios en su infraestructura y requieren intervención urgente, de acuerdo con datos oficiales de julio de 2025. Del total de 1,437 locales escolares, 438 muestran deterioro estructural crítico, lo que equivale al 30.5%. Una verificación técnica determinó que 179 instituciones educativas se encuentran en estado severo de deterioro, mientras el resto necesita mantenimiento correctivo o preventivo.
El subgerente regional de Infraestructura Educativa, Fernando Villena, explicó que el diagnóstico proviene del último censo educativo en el que se reportaron fallas como grietas en muros y techos fisurados. La situación evidencia la fragilidad de la infraestructura escolar pública en la región. Algunos colegios requieren reconstrucción total y, otros, rehabilitación inmediata, pero el presupuesto destinado al mantenimiento preventivo, que oscila entre S/ 2,000 y S/ 9,000, resulta insuficiente para atender estas necesidades.
En tanto, la región Arequipa mantiene una brecha de infraestructura educativa superior a S/ 4,344 millones y figura entre las diez con menor asignación presupuestal del país. El Gobierno Regional elaboró 85 fichas de mantenimiento correctivo para gestionar intervenciones mayores, aunque la respuesta financiera no se ha ajustado a la magnitud de la demanda. Desde inicios de año, el Ministerio de Educación informó que 132 colegios carecen de servicios básicos como agua, electricidad o desagüe, especialmente en zonas rurales.
Construcciones temporales y estructuras colapsadas
En la ciudad de Arequipa, se presentan casos como el colegio Jorge Basadre, ubicado en el distrito de José Luis Bustamante, donde más de 850 estudiantes de secundaria reciben clases en aulas prefabricadas desde hace nueve años. Lo que debía ser una medida temporal se extendió por la falta de continuidad en el proyecto de construcción. El expediente técnico elaborado en su inicio presentó errores, y el presupuesto asignado de 18 millones de soles quedó desfasado con el tiempo. Los ambientes improvisados ocupan incluso espacios destinados a recreación y oficinas administrativas, lo que limita el desarrollo integral de los 1,900 alumnos del plantel.
En Paucarpata, la Institución Educativa Julio C. Tello también enfrentó una situación crítica que obligó a demoler uno de sus pabellones. Ocho aulas y servicios higiénicos se encontraban en riesgo de colapso tras cinco años de pedidos de intervención. Una inspección técnica realizada en agosto de 2025 confirmó el daño severo en columnas, vigas y losa, lo que llevó a ordenar la demolición inmediata. La Municipalidad de Paucarpata asumió la ejecución del nuevo proyecto de infraestructura educativa, mientras los más de 800 estudiantes continúan a la espera de mejoras.

Servicios básicos y alternativas de subsistencia de colegios en Arequipa
El déficit de infraestructura en Arequipa no se limita a los daños estructurales. El informe del Ministerio de Educación de abril de 2025 detalló que 234 locales educativos tienen conexiones de agua inoperativas, 174 se abastecen de ríos o manantiales y 24 no cuentan con ningún suministro. A nivel regional, distritos como La Unión, los estudiantes deben caminar kilómetros para asistir a clases, mientras que en distritos como Cerro Colorado algunas escuelas dependen de camiones cisterna o piletas públicas.

Frente a la carencia de servicios, 37 colegios utilizan paneles solares como alternativa energética y 57 implementaron biodigestores para el manejo de residuos. Sin embargo, 128 instituciones vierten desechos en pozos sin tratamiento, lo que representa un riesgo sanitario. Esta situación se concentra en las zonas rurales, donde existen 649 escuelas que enfrentan mayores dificultades para garantizar condiciones adecuadas de enseñanza y aprendizaje.

Si valoras nuestro contenido, hazte miembro de la #BúhoComunidad. Así podremos seguir haciendo periodismo. También puedes apoyarnos uniéndote a nuestro canal de YouTube.