El crecimiento urbano de Arequipa ha impulsado a la comuna provincial a exponer ante la población el Plan de Desarrollo Metropolitano que regirá entre 2025 y 2045. Durante estas audiencias, los equipos técnicos revelaron que la ciudad atraviesa un proceso expansivo que supera la capacidad de su infraestructura básica, evidenciando la urgencia de un modelo de planificación que atienda transporte, servicios y ocupación del suelo. La preocupación central es cómo evitar que la actual forma de expansión genere una ciudad cada vez más dispersa, costosa de sostener y con mayores riesgos ambientales y sociales para Arequipa.
Crecimiento urbano y límites de infraestructura en Arequipa
Los especialistas del equipo técnico explicaron que el diagnóstico previo evidencia un uso intensivo del suelo y una expansión que avanza sin control, lo que afecta directamente la eficiencia urbana. En ese contexto se señaló: “Arequipa está al límite de sus infraestructuras”, frase que resume la presión que enfrenta la ciudad debido a la extensión horizontal y el consumo continuo de áreas urbanizables. Este panorama, expuesto durante la presentación, facilita comprender por qué se requieren medidas de planificación más estrictas para equilibrar la habitabilidad con los recursos disponibles.
La presentación incluyó además la advertencia de que la ciudad ha crecido cerca del 40% en los últimos seis años, mucho más de lo que normalmente ocurre en otras ciudades de Latinoamérica. Esto ha generando dificultades para proveer servicios básicos en zonas donde la dispersión ha superado la capacidad operativa. El expositor señaló: “La ciudad crece de manera desordenada, no planificada, casi sin límites”, lo que complica no solo la provisión de agua, desagüe o energía eléctrica, sino también la instalación de equipamientos educativos, de salud y espacios para actividades económicas.

Arequipa y los desafíos económicos hacia 2045
El diagnóstico también analizó las condiciones económicas actuales de Arequipa. Los especialistas subrayaron que la estructura productiva de la ciudad no garantiza acceso equitativo a oportunidades laborales: “Arequipa sostiene actualmente una alta informalidad laboral, económica y una gran desigualdad en las oportunidades”. Esta realidad provoca que, pese al tamaño económico de la ciudad, los beneficios no lleguen de forma equilibrada a todos los distritos, mucho menos a toda la población, especialmente aquellos ubicados en la zona norte y sur.
El equipo añadió que una de las metas del PDM es descentralizar las actividades económicas para que no permanezcan concentradas en el área central. Según la exposición, el objetivo es que los servicios y empleos estén disponibles a distancias menores para los vecinos: “Las personas puedan tener un acceso a oportunidades laborales… a unos 15 y 30 minutos de distancia”. Este cambio, de concretarse, permitiría reducir desplazamientos, congestión y desigualdad territorial dentro de la ciudad.
Presión ambiental y punto de quiebre en Arequip
A nivel ambiental, el PDM expuso un escenario crítico producto del crecimiento urbano acelerado en las periferias y zonas agrícolas. La presentación fue clara al advertir: “Arequipa se encuentra en un punto de quiebre ambiental”, lo que significa que, sin acciones inmediatas, los impactos serán irreversibles en las próximas décadas. La pérdida de áreas verdes y la ocupación de suelos agroecológicos son parte de los riesgos actuales.
El equipo técnico señaló que se requiere fortalecer la infraestructura ecológica y ampliar los espacios públicos para mejorar la resiliencia urbana. Durante la exposición se remarcó: “Estamos en el momento oportuno para poder tomar esas decisiones”, señalando que aún con un buen plan podemos evitar la pérdida de áreas verdes, además de la urgencia de frenar el deterioro ambiental y asegurar recursos para las futuras generaciones de la ciudad de Arequipa.
Riesgos y prevención en Arequipa frente a fenómenos naturales
El componente de seguridad también ocupó un espacio relevante en la presentación del PDM. Los especialistas subrayaron la vulnerabilidad histórica de Arequipa: “Arequipa ha demostrado a lo largo de los años una limitada resiliencia a actuar frente a los riesgos”. La ubicación en zona sísmica y la recurrencia de lluvias intensas que generan flujos de lodo, inundaciones u otros que exigen una gestión preventiva más fuerte y sostenida.
La propuesta del plan apunta a transformar la gestión reactiva en una más anticipada, apoyándose en la protección de quebradas, áreas de riesgo y estructuras naturales que podrían servir como amortiguadores de desastres. La exposición lo resumió de esta forma: “Comprender la gestión, más que reactiva, sino preventiva frente a los peligros”, recordando que la planificación urbana debe integrar a la comunidad para reducir la vulnerabilidad de Arequipa.

Centralidades y reordenamiento territorial en Arequipa
Otro bloque de la exposición abordó las centralidades urbanas y su relevancia para ordenar el crecimiento. Se explicó que actualmente predomina un modelo monocéntrico concentrado en el centro histórico. El especialista indicó que la tendencia debe cambiar hacia una ciudad policéntrica que distribuya actividades y servicios, reduciendo la congestión. Según lo presentado, “la tendencia actual es a buscar una diversidad de usos”, lo que implica integrar vivienda, comercio y servicios sin separar funcionalmente la ciudad.
En este análisis, se identificaron zonas con potencial para consolidarse como nuevas centralidades, especialmente en los sectores norte y sur. Sobre ello, se señaló la importancia de accesos viales y densidad laboral para impulsar estas transformaciones: “Si estas centralidades llegan a consolidarse… muchas de las actividades que las personas de esos sectores necesitan venir al centro, ya no van a necesitar”. Esto, según la exposición, permitirá que Arequipa reduzca desplazamientos estresantes, aumente vitalidad urbana y gestione mejor su desarrollo territorial.
Transporte opera al límite y exige una reforma urgente
El transporte en la región atraviesa un periodo crítico marcado por la falta de rutas adecuadas y un crecimiento urbano que superó la capacidad del sistema. Los usuarios señalan que los tiempos de traslado aumentaron significativamente en los últimos meses, afectando su rutina diaria y generando una sensación constante de incertidumbre.
A ello se suma la limitada fiscalización de las unidades que circulan en los principales corredores, donde persisten vehículos en mal estado, cambios de ruta improvisados y conductores que deben operar bajo condiciones laborales precarias. Esta situación no solo afecta la calidad del servicio, sino que también incrementa los riesgos para los pasajeros y conductores.
El equipo del PDM coincide en que mejorar la movilidad en Arequipa requiere inversiones en infraestructura, regulación del transporte informal y promoción de alternativas sostenibles, como ciclovías y transporte eléctrico. Con políticas integrales que combinen seguridad, eficiencia y cobertura se podrá ofrecer a los ciudadanos un sistema de transporte digno, confiable y adaptado al crecimiento urbano de la región.
Las exposiciones del Plan de Desarrollo Metropolitano mostraron una ciudad en expansión acelerada que enfrenta retos urgentes en infraestructura, servicios, ambiente, seguridad y transporte. La pregunta sobre el futuro de Arequipa se vuelve central, ya que el crecimiento actual exige decisiones inmediatas para evitar una ciudad más dispersa, vulnerable e insostenible. El PDM plantea un horizonte donde la planificación y la reorganización territorial podrían revertir tendencias negativas, pero su concreción dependerá de la articulación entre autoridades, sectores técnicos y ciudadanía en los próximos años.

Si valoras nuestro contenido, hazte miembro de la #BúhoComunidad. Así podremos seguir haciendo periodismo. También puedes apoyarnos uniéndote a nuestro canal de YouTube.