El pasado 18 de febrero, en el pleno extraordinario del Congreso, hemos visto una jugada con doblez de toda o parte de la coalición narco-criminal congresal, llamada popular genéricamente pacto mafioso. Esa jugada con truco fue posible porque se ocultó tras el voto secreto de los congresistas.
¿En qué consistió la jugada? En que las principales fuerzas de esa coalición (Renovación Popular, Fuerza Popular y APP) propusieron a Malcricarmen Alva a la presidencia de la Mesa Directiva del Congreso, quien pasaría a convertirse en la presidenta interina. Esa propuesta fue hecha con pronunciamientos verbales y escritos.
Así, Malcricarmen Alva parecía como la favorita para ser elegida como la nueva presidenta del Congreso y presidenta interina. Pero, tras las votaciones de las cuatro propuestas, ella no ganó. Ganó José María Balcázar del Perú Libre de Cerrón. Parecía una derrota del fujimorismo keikista o una traición de Renovación Popular de los «Gángsters del grupo Acres». De APP no había duda de que había votado por Balcázar.
Para seguir con la jugada con doblez ambas organizaciones se acusaron mutua y acremente de haber permitido que la «izquierda radical» (Keiko Fujimori Dixit) o un «comunista» (la fujimorista Cecilia Chacón dixit) vuelta al gobierno. De esa manera, se inventaba -al igual que la mafia caviar- un enemigo inexistente.
La verdad es otra. La elección de José María Balcázar como presidente interino no fue posible con los votos del cerronismo, los cismas de Perú Libre y la izquierda (Bancada socialista, Bloque Democrático Popular, Bloque Magisterial, etc), Juntos por el Perú y Podemos. Ni cuando el cerronismo era de izquierda, más todos los votos de los demás filamentos de la izquierda, alcanzaron 60 votos.
Era imposible el triunfo de Balcázar (quien alcanzó 64 votos) sobre Malcricarmen Alva (46 votos) sin los votos parcial o total de las tres fuerzas de la derecha hamponesca (Fuerza Popular, Renovación Popular y APP). Los padres putativos negaban haber elegido a José María Balcázar. La bronca mayor fue entre Porky y la señora K.
¿Cuál sería la verdad? Congresistas de Renovación Popular, Fueza Popular y -en este caso, nada solapa- APP, los tres narco-partidos más importantes del poder criminal, votaron por Balcázar. ¿Cómo se llega a esa hipótesis? Más allá de tener casi un prontuario y de su afirmación que las relaciones sexuales en niñas de 14 benefician su desarrollo psicológico, José María Balcázar es -según Wikipedia- familiar directo de Joaquín Ramírez.
En Wikipedia dice textualmente: «Familia. Familiares: Tener Joaquín Ramírez Gamarra».
El «comunista» o «izquierdoso radical» de Balcázar ha resultado ser un fiel representante del fujimorismo y demás fuerzas de la coalición narcocriminal del Congreso. Muy superior a José Jerí, quien tenía una acusación de violación y presuntos actos de cohecho cuando fue presidente de la Comisión de Presupuesto del Congreso.
Balcázar tiene investigaciones de cohecho, de haber favorecido a un personaje vinculado a Montesinos, apropiación ilícita de dinero del Colegio de Abogados de Lambayeque, etc. Todo indica que es un fujimorista que está dispuesto (o es un acuerdo) a ser etiquetado como «comunista» o miembro de la «izquierda radical».
Además, no rechaza las afirmaciones de epigonos del fujimorismo, del porkysmo y demás hierbas: va a gobernar con el ideario de Perú Libre elaborado en una noche caliente en la Habana, Cuba. Ideario que jamás aplicará porque, desde el 7 de diciembre de 2022, se alió al fujimorismo y la coalición narcocriminal que ha tomado el poder casi total del país.
Jaime Antezana Rivera

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