Tremendo show de zalameros nos regaló la Comisión de Constitución del Congreso este martes. Tal como lo había anunciado, el nuevo fiscal de la Nación llegó con su documento bajo el brazo, listo para presentar lo que sería la “gran reforma” del Ministerio Público en su totalidad. Pero más que sesión de trabajo, aquello parecía alfombra roja. Fue recibido poco menos que como héroe por los fujimoristas Fernando Rospigliosi y Patricia Juárez, los “niños” Luis Aragón y Wilson Soto, y la siempre conservadora Gladys Echaíz. En cuestión de minutos, la sesión se convirtió en un reencuentro de patas, de amiguis, celebrando como si hubieran fichado a su refuerzo estrella.
Gálvez arrancó su exposición con la pierna en alto. Disparó contra el equipo especial Lava Jato y contra Delia Espinoza, a quienes responsabilizó de la supuesta deslegitimación de la Fiscalía. Los otorongos, felices, escuchaban como quien oye su canción favorita. Luego, el fiscal no tuvo problema en recibir con gusto propuestas como sancionar a fiscales que se atrevan a investigar a congresistas, o incluso hacerlos rendir cuentas ante ellos. O sea, por si quedaba duda, dejando clarito quién quiere mandar y quién debe agachar la cabeza.
La única que intentó ponerle el parche fue Ruth Luque. Pero Gálvez con una ligereza digna de campeonato y una sonrisa que ya daba mala espina, le respondió que este tranquila porque “hará las cosas bien”.
Así comenzó la demolición del último baluarte que, mal que bien, le hacía frente al Congreso. Ahora, el Poder Judicial ha quedado más solo que invitado sin mesa.
Carlos Álvarez habla sobre la denuncia pública de “extorsión sexual” en su contra el 2002
La sonrisa de Carlos Álvarez se borró de su rostro cuando fue consultado por su denuncia de 2002 sobre una “extorsión sexual” en su contra. Tras el debate presidencial de este lunes, el cómico fue consultado por un reportaje de la revista Caretas que incluía testimonios suyos donde daba a entender que la extorsión tenía como fin que ‘apoyara’ al siniestro Vladimiro Montesinos.
Sin embargo, Álvarez fue bastante escueto al decir que no había nada de eso, para acto seguido, dejar de ofrecer declaraciones a la prensa.
Algo similar ocurrió en otras entrevistas concedidas por el candidato presidencial a La República y Latina. Se ha negado a ahondar en detalles de ese episodio y de cualquier aspecto tanto de su vida privada como de su sexualidad.
Todo esto, mientras Álvarez comienza a perfilarse como el candidato con mayores probabilidades de pelear un lugar en la segunda vuelta con Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga. Estas elecciones ya parecen un sketch del Especial del Humor.
Congresista Jorge Montoya denunció ante la JNJ a juez que no aplicó ley que prescribe delitos de lesa humanidad antes de 2002
El congresista Jorge Montoya decidió que ya basta de jueces que creen que pueden pensar por sí mismos, y por ello acudió a la Junta Nacional de Justicia a presentar una denuncia disciplinaria contra el magistrado Jorge Chávez Tamariz.
¿El pecado capital del juez? Haberse atrevido a inaplicar la Ley 32107. Joya legislativa que declara prescritos los delitos de lesa humanidad cometidos antes de 2002. Garantizó que un caso de presunto asesinato ocurrido en 1983 en Andahuaylas siguiera siendo investigado.
Montoya, que además se postula al Senado, no solo pidió la destitución del magistrado, sino que insinuó que con esta decisión se evidencia una “penetración del Poder Judicial por el terrorismo”, porque al parecer aplicar el control difuso y recordar que los Derechos Humanos no tienen fecha de caducidad es, según su lógica, jugar para el equipo contrario.
El fallo del juez Chávez Tamariz tuvo la osadía de citar tratados internacionales, la Constitución y hasta el derecho a la verdad de las víctimas, olvidando que vivimos en un país donde algunas leyes se aprueban para que ciertos hechos simplemente nunca hayan ocurrido.

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