Por Eric Tucker, Alanna Durkin Richer, Seung Min Kim, Aamer Madhani, Collin Binkley y David Bauder Associated Press
El hombre armado acusado de intentar irrumpir en el salón de baile en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca con armas de fuego y cuchillos cruzó el país para llegar al evento y presuntamente tenía como objetivo a miembros del gobierno de Trump, según dijo el domingo el secretario de Justicia en funciones, Todd Blanche.
Blanche también indicó que las autoridades creen que el sospechoso viajó en tren desde California hasta Chicago y luego a Washington, donde se registró como huésped en el hotel en el que se celebraba uno de los eventos más glamorosos de Washington la noche del sábado.
Los investigadores no han publicado el nombre del sospechoso, pero dos funcionarios de las fuerzas del orden familiarizados con el asunto lo han identificado ante The Associated Press como Cole Tomas Allen, de 31 años, de Torrance, California.
Sospechoso no está cooperando y enfrentaría múltiples cargos el lunes
Funcionarios de las fuerzas del orden que han examinado los dispositivos electrónicos del hombre armado y sus escritos creen preliminarmente que pretendía tener como objetivo a miembros del gobierno presentes en la cena. Intentó abalanzarse hacia el amplio salón de baile, pero lo derribaron en una escena caótica que incluyó disparos, mientas que al presidente Donald Trump lo evacuaban de forma apresurada del escenario y los invitados se agachaban para cubrirse debajo de sus mesas.
Se cree que el sospechoso compró las armas de fuego que llevaba en los últimos dos años, dijo Blanche. No está cooperando y se espera que enfrente múltiples cargos el lunes.
“Parece que de hecho se propuso atacar a personas que trabajan en el gobierno, probablemente incluido el presidente”, dijo Blanche a “Meet the Press” de NBC.
¿Cómo fue el ataque?
Un hombre armado con pistolas y cuchillos irrumpió en el vestíbulo de acceso a la Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca a la que asistía el presidente Donald Trump el sábado por la noche y corrió hacia el salón de baile en un encuentro caótico con agentes del Servicio Secreto mientras los invitados se refugiaban debajo de las mesas al oír disparos.
El presidente resultó ileso. Lo evacuaron rápidamente del lugar. Al hombre armado, que según funcionarios era un huésped del Washington Hilton donde se celebraba la cena, lo detuvieron y se espera que comparezca ante una corte el lunes. La policía cree que abrió fuego y actuó solo, pero no dijo quién era su objetivo previsto ni describió un motivo.
“Cuando eres influyente, van a por ti. Cuando no eres influyente, te dejan en paz”, aseveró Trump, a salvo e ileso y aún con su esmoquin, en la Casa Blanca dos horas después. “Parece que creen que actuó como un lobo solitario”.
El tiroteo se desarrolló justo en el acceso al gran salón de baile subterráneo que albergaba a miles de invitados a la cena, interrumpiendo a los pocos minutos de comenzar un evento anual en homenaje al periodismo y la Primera Enmienda, que este año despertaba un interés especial porque era la primera vez desde que Trump se convirtió en presidente que asistía.
Trump espera que evento se reprograme en 30 días
Trump dijo más tarde a los reporteros que esperaba que el evento se reprogramara dentro de 30 días, aunque el hecho de que un hombre armado pudiera correr hacia el salón de baile planteó de inmediato preguntas sobre las medidas de seguridad en un evento al que asisten cada año altos funcionarios del gobierno.
Un video publicado por Trump mostró al sospechoso corriendo más allá de las barricadas de seguridad al tiempo que agentes del Servicio Secreto corrían hacia él. Un agente policial recibió un disparo en el chaleco antibalas, pero se estaba recuperando, dijeron funcionarios. Al hombre armado lo derribaron y no resultó herido, pero lo evaluaron en un hospital, informó la policía.
El sospechoso del tiroteo fue identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, de Torrance, California, según dos funcionarios policiales que hablaron con The Associated Press bajo condición de anonimato para discutir una investigación en curso. Enfrenta dos cargos relacionados con armas de fuego, incluido un cargo de agredir a un agente con un arma mortal.
Dentro del salón de baile, los invitados se apresuraron a buscar refugio al oír los disparos mientras agentes del Servicio Secreto, incluido el equipo de contraasalto fuertemente armado, inundaban el escenario tras el incidente.
Es la tercera vez en que el presidente Trump está bajo amenaza
El vicepresidente JD Vance fue retirado de la sala primero, mientras los agentes inicialmente cubrieron a Trump donde se encontraba antes de escoltarlos a él y a la primera dama Melania Trump fuera de la sala. Trump tropezó brevemente en el camino fuera del escenario, antes de ser ayudado por su equipo de seguridad.
Fue retenido durante algún tiempo en una suite presidencial segura en el hotel. Mientras el presidente y los organizadores inicialmente intentaban reanudar el evento. El personal del hotel volvió a doblar las servilletas y rellenó los vasos de agua, y los asistentes ajustaron el teleprompter para el presidente— antes de que Trump fuera devuelto a la Casa Blanca por consejo del Servicio Secreto.
Fue la tercera vez desde 2024 que el presidente había estado bajo amenaza por parte de un agresor en su inmediata cercanía. Incluido el intento de asesinato en Butler, Pensilvania, que lo hirió y mató a un bombero local.
“Hoy necesitamos niveles de seguridad que probablemente nadie ha visto jamás”, sostuvo el presidente. Pero también dijo: “No vamos a dejar que nadie se apodere de nuestra sociedad”.
El director del FBI, Kash Patel, flanqueando a Trump, dijo que la agencia está examinando un arma larga y casquillos recuperados en el lugar. Además de entrevistar a testigos de la cena. Instó a cualquiera con información a presentarse.
La cena se sume en el caos
Los invitados cenaban una ensalada de guisantes de primavera y burrata cuando comenzó el ruido, ruido que Trump dijo que inicialmente pensó que era una bandeja cayendo. Pero que algunos periodistas creían que fueron de cinco a ocho disparos.
El Servicio Secreto y otras autoridades irrumpieron en el salón de banquetes del Washington Hilton mientras cientos de invitados se escondían debajo de las mesas. Se oyeron muestras de estupor en el salón de baile cuando los invitados se dieron cuenta de que algo estaba ocurriendo. Cientos de periodistas se pusieron al teléfono de inmediato para transmitir información.
“¡Hágase a un lado, señor!”, gritó alguien. Otros gritaban que se agacharan. Desde una esquina, comenzó un cántico de “God Bless America” mientras el presidente era escoltado fuera del escenario. Fuera del hotel, miembros de la Guardia Nacional y otras autoridades inundaron el área y helicópteros sobrevolaban en círculos.
Tras un intento inicial de reanudar, el evento fue cancelado por la noche y será reprogramado.
“Lo haremos de nuevo”, dijo Weijia Jiang, presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. Poco después, el personal comenzó a desmontar los arreglos de las mesas y el atril presidencial.

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