Diez conclusiones preliminares sobre las elecciones

Quinta Columna Alfredo Quintanilla

Es muy difícil tratar de ubicarse en la perspectiva de los de abajo, para entender algunos sorprendentes cambios en su humor electoral, como el ocurrido en las elecciones del 26 de enero. Aquí van las opiniones personales de un ciudadano de a pie.

elecciones 2020

publicidad

1) La participación ciudadana aunque llegó al 76%, disminuyó en relación a la de abril del 2016. Quiere decir que el ausentismo aumentó del 18.2% del 2016, al 24% de esta elección, sobre todo, entre los peruanos residentes en el extranjero. En cuanto a los votos nulos, hasta la media noche del 26 se contaba con el 16% de los votos emitidos, mientras que los blancos eran el 2.35%.1 Todos los comentaristas que un día antes de las elecciones hablaron de 40 ó 50% de votos nulos y en blanco se equivocaron.

2) Una cuestión previa sobre los resultados: Las llamadas encuestas nacionales urbano-rurales han sido tramposas y no hay ningún periodista que haya presentado su reclamo en nombre de los ciudadanos de a pie. Si hubieran sido nacionales y tomado en cuenta al poblador rural, hubiesen detectado el ascenso de los candidatos del FREPAP y de la UPP. Por eso, un post del Facebook recomendaba leer más a los sociólogos que a los politólogos. Yo añadiría a esa recomendación, leer más a los antropólogos (que han estudiado a la subcultura de los israelitas) y a los psicólogos sociales, antes que aullar porque viene el apocalipsis de los integrados a la civilización.

3) Como en estas elecciones se ha aplicado la nueva regla que impide a los partidos comprar publicidad en radio y televisión, de alguna manera el terreno se igualó, porque impidió que los partidos con plata como cancha coparan los espacios. Hubo una vuelta al trabajo voluntario del pasado, cuando los partidos procuraban ligarse al vecino y al ciudadano común y corriente para ganar su voluntad. Aunque la verdad, la franja electoral fue diminuta y eso impidió mayor difusión de las propuestas de los candidatos.

4) En la batalla “corrupción versus anticorrupción”, la primera ha sido golpeada, pero no tanto. Es verdad que amarillos y estrellados no pasan la valla y no consiguen escaños, pero los aliados de los naranjas de los últimos tiempos han logrados las dos primeras bancadas del nuevo parlamento. Parece que los votantes de la K migraron hacia esos aliados y han conseguido el 28.8% de los votos válidos 2, según el conteo rápido de estas elecciones. ¿Por qué? Porque no todos pueden hacer un viraje brusco en sus opiniones y prefieren cambios graduales. Además, hay que recordar que la cultura popular es, como se sabe, permisiva con la transgresión de la ley, con un poco de contrabando, como dijo PPK, y porque ya ha votado por los que “hacen obra, aunque roben”.

5) Las izquierdas parlamentarias, que dieron dura batalla contra la corrupción, y que, en teoría, debieron capitalizar el cierre del Congreso, paradójicamente sólo mantuvieron su votación respecto al 20163, pero esta vez concurrieron divididas. Las que parecen haber canalizado la furia popular contra el fujimorismo y el establishment son las agrupaciones que han obtenido el 14.6% de los votos válidos4. Como en el pasado, la cuestión democrática y su importancia estará en el centro del debate entre las distintas vertientes.

6) En la que se refiere a la lucha contra la inseguridad, quienes proponen generalizar una política de mano dura lograron el 17.5% de respaldo 5. La votación por Unión por el Perú expresa más la impaciencia, la desesperación y hasta la rabia de un sector popular provinciano ante el sistema político, que una propuesta de salida de la crisis. Es conocido que el partido fundado otrora por Javier Pérez de Cuéllar ha hecho sorprendente virajes desde la muerte de Daniel Estrada; acogió al humalismo, se alió con Solidaridad Nacional en las elecciones del 2016 y esta vez con el etnocacerismo (¿?) autoritario y despótico que amenaza con incendiar la pradera.

Si a eso se añade la votación obtenida por el general Urresti en Lima, que lo convierte en presidente de las juntas preparatorias del nuevo Congreso, del partido del controvertido señor Luna; tendremos un polo autoritario, simpatizante de los uniformados y reacio a las formas democráticas.

Pero no todos los congresistas UPP son del ala Antauro; uno de ellos es el controvertido Alarcón, fugaz Contralor de la República y defenestrado por el Congreso con graves acusaciones de corrupción.

7) El fenómeno del “pescadito” FREPAP dará para muchos análisis para responder la pregunta ¿de dónde han conseguido sus votos? Su candidato a la alcaldía de Lima en el 2018 obtuvo 113 mil votos, superando a las izquierdas, y ratificando su histórica marginalidad desde su aparición en las elecciones de 1990. ¿Dónde está la explicación de su salto a más de 425 mil votos6 en la misma capital? Una primera explicación es que reciben la votación de los evangélicos fundamentalistas de #Con-mis-hijos-no-te-metas que quitaron el apoyo a las señoras Mejía y Bartra tal vez porque no les gustó su discurso confrontacional y porque, a fin de cuentas, coinciden con la lectura dogmática del Antiguo Testamento que hacen los israelitas. También deben haber recibido la votación de gente que, más por motivos morales que religiosos, está harta de la corrupción de todos los políticos que recibieron coimas de Odebrecht.

No hay que descartar tampoco que los remilgos de un animador televisivo para conseguir una candidatura presidencial les haya ayudado a conseguir votos de los sectores socioeconómicos más deprimidos.

8) ¿Por qué ha ganado Acción Popular si hay una profunda división en sus filas que lo paraliza como organización? Porque sus líderes han tenido la virtud de no tener un divorcio estridente y porque el elector se orienta por el mito del gobierno honrado del arquitecto. Esta federación de independientes, como la definió don Andrés Townsend hace más de 50 años, no tiene una agenda clara sino tanto sólo la confusión de su candidata número 1 en Lima que quiere hacer “un gobierno de obstrucción democrática”; y es probable que, junto con el FREPAP, APP y Somos Perú, sea arrastrada por las corrientes cambiantes de la política parlamentaria.

9) Desaparecida la bancada aprista (episodio final de la debacle alanista, como diría el historiador Daniel Parodi) y dada la dispersión política con la falta de ideas de los líderes de las nuevas bancadas y aguas torrentosas de nuestra política, la señora Martha Chávez aparece como la más dotada para fijar la agenda y encabezar la oposición al gobierno, preparando un mejor terreno para sus colores en la batalla del 2021. Ya ha señalado que antes que la reforma electoral o de la justicia le interesa la revisión de los 60 decretos de urgencia emitidos por el gobierno en los últimos cuatro meses.

10) Pese a la dispersión política, y al no haber una fuerza hegemónica hay la posibilidad de poner al debate en el Congreso temas de fondo como la reforma electoral, la vigencia del capítulo económico de la Constitución, la separación Iglesia-Estado o la perspectiva de género en la educación pública y privada, en los que seguramente serán protagonistas el Partido Morado y el ala moderna de la izquierda.

1 En Lima a las 9:00 del martes 28, los nulos eran el 10.8% y los blancos el 1.7% según la web de la ONPE

2 Fuerza Popular más el Apra, Acción Popular, Alianza para el Progreso y Contigo.

3 El Frente Amplio y Juntos por el Perú, sólo consiguieron el 11.2%, cuando en las elecciones del 2016 el Frente Amplio obtuvo el 11.1% del total de votos válidos.

4 Unión por el Perú, Democracia Directa y Perú Libre.

5 UPP, Podemos y Perú Patria Segura.

6 Al 73% de las actas contabilizadas

Publicado en Noticias Ser

Síguenos en nuestras redes sociales: 

Búscanos en FacebookTwitterInstagram y YouTube

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

SUSCRIBIRSE