Mientras el país está en crisis, el Congreso y el Gobierno están ocupados blindándose, subiendo sueldos y silenciando críticas. El informe de Human Rights Watch 2025 lo deja claro: en Perú, la democracia está siendo desmantelada desde adentro. Y ni el congreso, ni la presidenta Dina Boluarte parecen entender bien el riesgo.
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