Miguel Ángel Linares, consejero regional por Arequipa, formalizó su pedido de salida del cargo tras declarar que el Consejo Regional ha dejado de ser un espacio de equilibrio de poderes. Anunció que presentó su solicitud de vacancia ante la tercera inasistencia consecutiva a sesión, recurso contemplado por la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales. Su decisión se sustenta en lo que calificó como bloqueos sistemáticos a su labor fiscalizadora.
Durante los primeros seis meses del 2025, Linares aseguró haber alcanzado una alta productividad normativa. Presentó 82 ordenanzas y acuerdos regionales, lo que representa el 42% del total emitido por el Consejo Regional en ese periodo. Pese a ello, afirmó que muchas de sus iniciativas fueron archivadas, obstruidas o ignoradas por la mayoría oficialista.
“Mi productividad en este medio año representa casi la mitad, el 42% de todos los acuerdos que han habido en esta legislatura, y a nivel de ordenanzas estamos hablando de más del 53%”, precisó Linares al hacer un balance de su gestión. Agregó que, además de sus propuestas normativas, envió más de 250 oficios a funcionarios del Gobierno Regional y remitió más de 25 alertas a la Contraloría.
Aun con estos esfuerzos, sostuvo que los órganos internos del Consejo actuaron como barrera a la fiscalización. Informes técnicos, pedidos de conformación de comisiones investigadoras y propuestas normativas fueron frenados sin explicaciones técnicas ni jurídicas, lo cual motivó su decisión de dejar el cargo.
Obstáculos políticos y decisión final
Según su propio registro, se bloquearon 12 de sus iniciativas de fiscalización y al menos dos comisiones de investigación. Linares sostuvo que el Consejo Regional perdió su rol como contrapeso del Ejecutivo. Frente a ese escenario, resolvió utilizar el mecanismo de autovacancia para cesar en sus funciones de forma voluntaria.
“He llegado a una conclusión de que ya el Consejo Regional no representa ni refleja ese equilibrio de poderes para lo cual la ley de gobiernos regionales nos instituye como tal”, declaró. En su exposición, también lamentó que gran parte de las ordenanzas aprobadas por el pleno no sean promulgadas por el Ejecutivo regional. Esto, al quedar observadas o sin el autógrafo del gobernador.
A pesar de su salida del cargo, Linares aseguró que continuará con su vocación de vigilancia desde la sociedad civil. Recalcó que no participará en las próximas elecciones regionales y que seguirá denunciando casos de corrupción en otras instancias del Estado. Para él, el control ciudadano no se limita al ejercicio de una función pública, sino al compromiso con la transparencia y la integridad institucional en Arequipa.
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