La promesa de una salud digna en Arequipa sigue atrapada en infraestructuras que, tras casi una década de haber iniciado, no logran ver la luz. Los hospitales de Camaná, Chala, Cotahuasi y Maritza Campos son proyectos que iban a mejorar significativamente la atención en la región e incluso en todo el sur, pero que vieron entrampados en paralizaciones e irregularidades en su construcción. Según el portal de transparencia económica del MEF, todos los nosocomios incrementaron su saldo de obra hasta al menos el doble debido a estos retrasos y reconsideraciones en sus presupuestos.
A pesar de ello, el gobernador regional de Arequipa, Rohel Sánchez, aseguró en marzo que estas cuatro infraestructuras se culminarán y entregarán antes de terminar su mandato. Sánchez precisó que los mayores retrasos responden al cumplimiento de procedimientos administrativos y legales complejos. Sin embargo, cada proyecto enfrenta distintos contratiempos importantes, que van desde irregularidades en la construcción hasta sobre costos y transferencia de su equipo médico para otros establecimiento de salud
La incapacidad de concluir estas obras afecta directamente a miles de personas de la región y del sur, quienes son referidos a centros de salud en Arequipa para ser atendidos. Esta falta de infraestructura mantiene saturados a los hospitales Goyeneche y Honorio Delgado, los principales nosocomios de la ciudad, quienes desde hace años enfrentan la alta carga de pacientes con equipos médicos deficientes, poco personal y falta de recursos.
Chala con el hospital con mayor avance, pero con observaciones importantes

A pesar de observar una ejecución presupuestal del 89.5% y ejecución física del 92.9%, la obra anunciada en 2016 aún tiene prevista su culminación para mediados de 2027, según el portal del MEF. Esto posiciona su finalización aún después de todos los hospitales antes mencionados, los cuales señalan avances de poco más del 50%, tanto presupuestal como físicamente.
Adicionalmente, la última modificación de inversión fue de unos 69.8 millones de soles, un 52% más que la inversión inicial propuesta en 2015, que fue de 46.1 millones.
Además, un informe del estado de la obra hecho por el consorcio consultor Chala, hecho en diciembre del año pasado, evidenció que el sistema de agua no estaba conectado a la red pública y funcionaba con cisternas de la municipalidad distrital. También se observó la instalación de una subestación eléctrica de una capacidad menor a la indicada en el primer expediente técnico que se hizo.
Hospital de Cotahuasi: Expediente técnico deficiente y perjuicio penal

El hospital de Cotahuasi mantiene una ejecución física del 68.5%, una cifra insuficiente para alcanzar la meta de culminación prevista ahora para diciembre de 2026, siendo el hospital más pronto a terminarse según estimaciones del MEF. La obra inició el 28 de diciembre de 2016 con una inversión de 41.3 millones de soles, pero las constantes paralizaciones elevaron el costo a 75.6 millones para junio de 2023.
Actualmente, el proyecto enfrenta un estancamiento debido a errores graves en el expediente técnico de saldo de obra, el cual costó S/ 124,284 y fue declarado inviable por la Contraloría. Según describe, el expediente omite un diagnóstico real de la infraestructura, no identifica qué componentes están inconclusos y presenta planos sin las firmas de los especialistas responsables. Además, incluye de forma irregular partidas ya ejecutadas y mobiliario entregado previamente.
Debido a estas irregularidades, la Contraloría recomendó denunciar penalmente a los funcionarios involucrados en la contratación de la empresa Quisvar C y C S.R.L. Según se indica, esta compañía obtuvo la buena pro sin acreditar la experiencia ni el equipamiento necesario.
Hospital de Camaná con sobrecostos y metrados inflados en el saldo de obra

La obra del hospital de Camaná registra un avance físico de apenas 56.3% y una ejecución de inversión del 54.8%. Desde su inicio en 2016, el presupuesto del proyecto sufrió variaciones drásticas: pasó de 72.1 millones de soles en 2015 a un costo actualizado de 197.5 millones en noviembre de 2025. Pese a este incremento de casi el 200% en la inversión total, la fecha de culminación se postergó hasta el 25 de enero de 2027, según el portal del MEF
Un informe de la Contraloría detectó que el expediente técnico del saldo de obra, valorado en 119 millones de soles, contiene metrados sobredimensionados. Los auditores hallaron que se presupuestó el retiro de 6,988 metros cuadrados de piso, aunque los planos solo sustentan 862 metros cuadrados; un cálculo inflado hasta 45 veces en ciertos sectores. Esta inconsistencia generaría un perjuicio de S/ 175,108 por trabajos sin respaldo técnico, sumado al reemplazo injustificado de cuatro tableros eléctricos operativos valorados en 211 mil soles.
Actualmente, el Consejo Regional de Arequipa instaló una comisión investigadora para fiscalizar la adjudicación de la buena pro a la empresa JDCONOSER SRL. El proceso de selección enfrentó múltiples caídas antes de la contratación de esta contratista, que ya inició los primeros trabajos bajo cuestionamientos.
Hospital Maritza Campos: Quiebre en el consorcio y costos triplicados

Reactivada su construcción a inicios de año, el nosocomio presenta un avance de ejecución del 64.3%, manteniéndose lejos del nivel de finalización necesario para su entrega. El proyecto ha sufrido una escalada presupuestal crítica desde su inicio: en junio de 2016 se estimó en 112.2 millones de soles, cifra que subió a 144.8 millones en 2017 y alcanzó los 337.5 millones para octubre de 2025. Este incremento representa más del triple de la inversión inicial, debido al nuevo saldo de obra ocasionado por su paralización.
La crisis actual se agudizó tras el retiro inesperado de una de las tres empresas que integran el consorcio encargado de la obra, en abril. Esta compañía suministraba las herramientas e implementos necesarios para las labores, recursos que fueron retirados del establecimiento junto con su salida. Según denunció el Comité de Seguimiento del hospital, el impacto fue inmediato: la planilla de trabajadores bajó de 50 a solo 30 operarios. La empresa saliente ya habría recibido entre 30 y 40 millones de soles destinados a la adquisición de materiales.
A este escenario de inestabilidad administrativa se suma el desmantelamiento parcial de su equipamiento médico para cubrir deficiencias en otros nosocomios de Arequipa. Recientemente, a inicios de este mes, se trasladaron tres torres de laparoscopia desde los almacenes del Maritza Campos hacia los hospitales Honorio Delgado y Goyeneche. Estos equipos, que debían servir a la población de Cerro Colorado, Yura y Cayma, se encuentran ahora en etapa de prueba para reemplazar aparatos obsoletos en los centros regionales, mientras la obra estratégica de la margen derecha sigue sin fecha clara de culminación.

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