Han pasado 25 años de conseguirse el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad para el Centro Histórico de Arequipa. Entre los autores de este logro, ahora se contemplan las posibilidades que hay para desarrollar la renovación urbana de esta zona histórica de nuestra ciudad.
Franz Grupp, Elvira Fernández, Luis Maldonado, Alfonso Núñez y Úrsula Angulo han abordado la revaloración e importancia del Centro Histórico de Arequipa. Tanto como espacio patrimonial como turístico y económico.
Un patrimonio hecho por la voluntad de los ciudadanos
A comparación de otros lugares declarados patrimonio, el Centro Histórico de Arequipa consiguió este título por la propia voluntad y esfuerzo de la comunidad arequipeña. En 1999, varias personalidades de distintos ámbitos como cultura, arquitectura, historia y artes, se reunieron para hacer un expediente por el cual postular frente a la UNESCO para tener el título de patrimonio cultural para esta zona de la ciudad.
Grupp y Maldonado, quienes participaron de este proceso, explicaron que el gran valor que aportaba el centro de la ciudad como pieza histórica, arquitectónica y cultural, fue suficiente para que su petición se aprobara en poco tiempo.
Es así que el Centro Histórico de Arequipa fue reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000. Esto, tras un proceso basado en su valor arquitectónico excepcional y su fusión única de técnicas indígenas y coloniales. Este logro se sustentó en la conservación de más de 500 edificaciones históricas, construidas principalmente con sillar, que reflejan la adaptación creativa al entorno sísmico y la riqueza cultural del sur peruano.
La postulación destacó la arquitectura barroca mestiza de monumentos emblemáticos como la Catedral de Arequipa, el Monasterio de Santa Catalina y la Iglesia de la Compañía, obras que sintetizan influencias europeas y andinas. Además, se resaltó la integridad urbana del conjunto, que preserva su trazado colonial original y su relación con el entorno natural, incluidos los volcanes Misti, Chachani y Pichu Pichu.
Las gestiones, lideradas por autoridades locales e instituciones como el Instituto Nacional de Cultura (hoy Ministerio de Cultura), incluyeron estudios técnicos, planes de conservación y campañas de sensibilización para proteger el patrimonio ante el crecimiento urbano. La UNESCO valoró estos esfuerzos, destacando que Arequipa representa un «ejemplo sobresaliente de asentamiento colonial«.
Afectaciones al Centro Histórico de Arequipa
Desde su titulación como patrimonio hasta la actualidad, los esfuerzos para la conservación de las edificaciones y espacios del Centro Histórico han sido constantes, pero insuficientes. Han sido afectados muchas veces por la falta de planificación urbana y acciones de preservación de las autoridades locales. Además, un sistema de transporte que deteriora significativamente las calles y el mal uso de varias de las casonas por parte de sus dueños.
Se destaca como principal responsable a la comuna provincial, que no ha podido resolver la mayoría de estas problemáticas a lo largo de los años. En esta problemática también se incluye la falta de coordinación de la municipalidad con los dueños de las casonas. Esto últimos no han permitido en muchas ocasiones la restauración de los mismos, y ha dejado que se hagan daño a la imagen de varias edificaciones.
Un caso ejemplar es el de la Calle San Juan de Dios 210, Posada de San Juan, donde se realizó una obra en el segundo piso de la casona, que no contaba con licencia. El administrador negaba las alteraciones y la modificación de mas de 60 metros cuadrados de infraestructura. Tras un operativo inopinado, fue paralizada, pero ya era tarde.
Otro, en la calle Jerusalén 215, donde se construyó un hotel de varios pisos. En noviembre de 2023 se tuvo que paralizar por afectar una de las paredes de la casona contigua que pertenece al Colegio de Abogados. Además de tener quejas por ruidos molestos y polvo. Igualmente, con el tiempo se continuó con la obra.

Un tercer caso, en la calle La Merced, frente a la Fiscalía. Es objeto de un proceso penal por delito contra el patrimonio en la modalidad de atentado contra monumentos. En esta casona se realizaron obras sin licencia que afectaron la estructura del inmueble declarado como patrimonio. Este caso lo lleva el Ministerio de Cultura en el Poder Judicial.
Solo de 2019 a 2020, la gerencia de Centro Histórico reportó más de 40 predios con modificaciones que no tenían licencia ni autorización. En 2023, la gerencia ha identificado alrededor de 15 modificaciones al patrimonio. Estas no cuentan con licencias y están a la espera de las dependencias competentes para su fiscalización.
Formando un futuro mejor para el patrimonio
Ante este panorama, se remarca la importancia del arequipeño de a pie y de las generaciones jóvenes. Reforzar el objetivo de cuidar de mejor manera el Centro Histórico de nuestra ciudad. “Se siente que el patrimonio pertenece más al turista que al propio arequipeño”, menciona Grupp. Añadió que es sumamente importante que la población arequipeña se identifique más con su ciudad y se preocupe más por su preservación.

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