Cusco, Perú. En el corazón del Valle Sagrado de los Incas, a más de 3,000 metros sobre el nivel del mar, se encuentra uno de los sistemas de producción de sal más antiguos y singulares del mundo: las Salineras de Maras. De allí proviene la conocida Sal de Maras, un producto natural que ha despertado creciente interés tanto en la gastronomía como en el debate sobre alimentación consciente y sostenibilidad.
Un origen distinto al de la sal marina
A diferencia de la sal común de origen oceánico, la Sal de Maras no proviene del mar. Su origen está en un manantial subterráneo salino que emerge desde el interior de la montaña. Esta agua es conducida por canales hacia miles de pequeñas pozas artesanales donde, mediante evaporación solar, se forman los cristales de sal.
El proceso no requiere maquinaria industrial ni químicos añadidos. Se basa únicamente en principios físicos simples: gravedad, radiación solar y evaporación. Cada poza pertenece a una familia local, lo que convierte al complejo en un sistema comunitario activo desde épocas preincaicas.
¿Por qué algunas sales de Maras son rosadas?
La tonalidad rosada que presenta parte de la Sal de Maras se debe a trazas naturales de minerales presentes en el agua salina y en la geología del entorno. Desde el punto de vista científico, estas sales siguen siendo mayoritariamente cloruro de sodio (NaCl), por lo que no deben considerarse un suplemento mineral, sino un condimento.
La sal desde la ciencia: necesaria, pero con moderación
El sodio es un nutriente esencial para el organismo humano. Participa en la transmisión de impulsos nerviosos, la contracción muscular y el equilibrio de líquidos. Sin embargo, el consumo excesivo de sal se asocia a hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares. La Organización Mundial de la Salud recomienda no superar los 5 gramos de sal al día.
Yodación y fluoración: un punto importante
En el Perú, gran parte de la sal de consumo masivo se encuentra fortificada con yodo y, en algunos casos, con flúor, como parte de políticas de salud pública. No obstante, existen presentaciones de sal natural que no contienen estos añadidos.
En este contexto, es importante precisar que la Sal de Maras distribuida por InfoCusco proviene directamente de la planta de producción de las Salineras de Maras, manteniendo su estado natural y sin flúor añadido. Esto la convierte en una opción apreciada por consumidores que buscan un producto de origen directo y sin procesos de fortificación industrial.
Uso culinario y valor cultural
En la gastronomía contemporánea, la Sal de Maras es valorada por su textura, su intensidad controlada y su vínculo con el territorio andino. Se utiliza con frecuencia como sal de acabado en carnes, pescados, ensaladas y platos de autor.
Más allá de la cocina, su verdadero valor reside en el sistema productivo que representa: un modelo de trabajo comunitario, sostenible y vivo, que conecta ciencia básica, geografía y herencia cultural.
Conclusión
La Sal de Maras no es un producto milagroso ni debe entenderse como un sustituto nutricional. Es una sal natural de origen singular, producida mediante un proceso ancestral que sigue vigente en el Cusco. Su uso informado y moderado permite valorarla por lo que realmente es: un condimento con historia, ciencia y profundo arraigo cultural.
Actualmente, iniciativas locales como InfoCusco venta sal de Maras facilitan la distribución de esta sal directamente desde Cusco hacia diversas regiones del país, contribuyendo a mantener viva una tradición andina que hoy dialoga con la ciencia y la alimentación moderna. Puede hacer su pedido directamente al whatsapp 917700700.

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