El flamante prefecto de Arequipa, César Rodríguez Rojas, inició sus funciones oficiales tras su juramentación el pasado 12 de enero. Aunque su designación mediante resolución firmada por el presidente José Enrique Geri ocurrió el 23 de diciembre de 2025 , la autoridad aprovechó las semanas previas para coordinar con las ocho prefecturas provinciales y las dependencias distritales.
Uno de los pilares en los que Rodríguez pondrá énfasis en su gestión será el abordaje de los conflictos sociales, especialmente el caso de Tía María, un problema que persiste desde el año 2016. Al respecto, el prefecto enfatizó que su despacho actuará como un facilitador para acercar a las partes y buscar una solución pacífica.
La nueva autoridad regional descartó tajantemente cualquier medida violenta y destacó que tanto la empresa como la población muestran actualmente una actitud más abierta al diálogo. Rodríguez aclaró que, si bien su oficina no solucionará el problema de fondo de manera aislada, dedicará esfuerzos denodados para lograr una comprensión mutua bajo el marco de la ley. En cuanto a la posible llegada del presidente de la República a la Ciudad Blanca, el prefecto señaló que no cuenta con información oficial.
No obstante, elogió el estilo impetuoso del mandatario y su disposición para realizar operativos en las calles. Según Rodríguez, si el presidente decide visitar la región, lo hará para empaparse directamente de la problemática local sin necesidad de advertencias previas. Por otro lado, la autoridad reconoció que existe una falta de subprefectos en varios distritos alejados, una situación que planea subsanar proponiendo a la sede central en Lima a personas con carreras limpias y actitud de servicio.
Estrategias de seguridad y articulación institucional
En el ámbito de la seguridad ciudadana, el prefecto planea una reunión urgente con el nuevo jefe de la macro región policial, el general de Madrid. Rodríguez advirtió que la criminalidad se posiciona de forma paulatina en diversas localidades del país y que Arequipa requiere acciones de inteligencia profundas. Identificó dos debilidades críticas: la falta de efectivos y la carencia de vehículos.
Sobre este último punto, informó que el 31 de diciembre el gobierno regional firmó finalmente el contrato para la adquisición de patrulleros, luego de que dos procesos de licitación anteriores fracasaran. La autoridad expresó su esperanza de que no aparezcan impugnaciones administrativas que dilaten la entrega de estas unidades.
Para resolver el déficit de personal, el prefecto propondrá potenciar la escuela de policía de La Joya. Su objetivo es que los egresados permanezcan en la región para alimentar las comisarías de zonas como Camana, Mollendo o Viraco, evitando que el recurso humano se diluya solo en la urbe.
Finalmente, Rodríguez destacó que mantendrá mesas de trabajo mensuales con el Gobernador Regional y especialistas de la Presidencia del Consejo de Ministros. El prefecto considera fundamental que el gobierno nacional monitoree los conflictos en tiempo real para conocer las necesidades de las partes antes de que las crisis escalen.

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