Trocha urbana

En andas y sin respeto

«los que no participamos de la procesión terminamos cumpliendo más actos de contrición que muchos que se visten de morado. Y me parece que eso debería ser considerado un atropello»

Por Paola Donaire Cisneros | 22 octubre, 2024
Arequipa, Señor de los Milagros

Aunque el magnífico Oswaldo Reynoso sostenía que en “Octubre no hay milagros”, ocurre que en la Parroquia de San Pedro de Lloc, en La Libertad, han acordado no utilizar fuegos artificiales durante las festividades del Señor de Los Milagros, ¡aleluya! Pese a lo genial de la noticia, considero que el verdadero milagro sería que logremos trazar adecuadamente la línea del respeto -sin mirar solo el lado que nos conviene-, en esta sempiterna discusión en torno a las procesiones y los cohetones que caracterizan el mes morado.

Comencemos por aclarar que el derecho a profesar un credo es indiscutible. Lo debatible son las expresiones de esas creencias, pues los que no desean participar son obligados a hacerlo. Y aquí, lamentablemente, no existe la opción de mirar a otro lado y seguir con tu vida. Pues las festividades están organizadas como si todos quisieran o debieran involucrarse. Así, llegar tarde a una cita laboral o perder una cita médica es la penitencia que paga aquel que se atreva a transitar por la ciudad en un día de procesión.

Del mismo modo, querer descansar en tu hogar en horas de la noche o madrugada sin terminar alterado por una ráfaga de cohetones es una misericordia que no merecemos quienes tenemos la osadía de no participar del rito. De modo que, los que no participamos terminamos cumpliendo más actos de contrición que muchos que se visten de morado. Y me parece que eso debería ser considerado un atropello. Por cierto, a inicios del mes, un cargador del anda, en plena procesión barrial, terminó detenido por la policía. Se estaba cumpliendo una orden judicial por el delito de acoso sexual. ¡Ejem!   

Suscríbete

Recibe información especializada todas las semanas.

Algunos defensores de las procesiones se lavan las manos y sostienen que, en octubre, los que quieran salir a la calle deben estar informados. Listo, más amor al prójimo que ese, no hay. Sucede que el consejito resulta inútil, a menos que venga acompañado de una dosis de omnisciencia divina y algo de adivinación profana, también; ya que, en el décimo mes del año, las procesiones se multiplican como panes en pasaje bíblico y no existe una información completa ni centralizada que nos ayude en tan complicada misión. Además de las procesiones que organiza la Hermandad “central” del Cristo Morado, que son cinco; la mayoría de las parroquias de la ciudad organiza su propia festividad. En la ciudad son como 70 parroquias (solo en Cerro Colorado son 7). Saquen su cuenta.

Además de las procesiones, en octubre, mientras los devotos salen a las calles, otros nos volcamos al teclado y publicamos en las redes nuestro enfado por los dichosos cohetones que acompañan esta costumbre religiosa. ¿Acaso el cielo quedó prometido para el que más escándalo hiciera? Entonces, surgen los debates entre devotos y no devotos que suscitan comentarios burdamente paradójicos. Pues, quienes dicen defender una creencia religiosa exigen más paciencia y tolerancia de las que ellos son capaces de practicar. La palabra “respeto” resulta tan manoseada por los “defensores de la fe” que terminan por exigir más actos de amor al prójimo a quienes no practicamos los ritos, que a ellos mismos. De tal manera, muchos terminamos obligados a la penitencia – no pedida- de tolerar las procesiones. Y los estridentes cohetones todos los días y a toda hora.

Si los devotos practicaran algo del respeto que piden para sus ritos, pondrían algunos límites de horarios y frecuencias para sus actividades religiosas. Pero no, eso no va a suceder. Ni en mil años, ni con el mismísimo Cristo regresando a la tierra y pidiendo, una vez más: “amaos los unos a los otros”.  

Síguenos también en nuestras redes sociales:    

Búscanos en FacebookTwitterInstagram y además en YouTube. Únete también a nuestro canal informativo de WhatsApp haciendo clic AQUÍ.