La Municipalidad Provincial de Arequipa ha ratificado su decisión de restringir el acceso a la Plaza España durante las noches, una medida que busca frenar el progresivo deterioro y la inseguridad en este punto del centro histórico. El plan establece que el espacio permanecerá abierto al tránsito peatonal durante el día, pero será cercado con vallas metálicas desde las 18:00 hasta las 06:00 horas, impidiendo cualquier ingreso nocturno.
Esta determinación no es aislada, sino que responde a la presión de instituciones clave ubicadas en el perímetro de la plaza. La Hermandad del Cristo de la Caridad, la Parroquia de Santa Marta y la Corte Superior de Justicia de Arequipa han denunciado formalmente que el lugar se ha convertido en un foco de delincuencia y consumo de alcohol una vez que cae el sol.
Según los reportes entregados a la comuna, la infraestructura patrimonial de la zona sufre daños constantes por pintas y actos de vandalismo. Además, la falta de control ha derivado en que diversos sectores de la plaza sean utilizados como urinarios públicos, generando un problema de insalubridad que afecta tanto a los trabajadores de las instituciones aledañas como a los pocos transeúntes nocturnos.
La problemática fue evaluada recientemente en una sesión de coordinación con los regidores provinciales, donde se concluyó que las intervenciones previas han sido insuficientes. A pesar de que el municipio ejecutó trabajos de recuperación de áreas verdes, mejora de la iluminación y restauración de la fuente y el monumento de Neptuno, el asedio de personas de mal vivir ha neutralizado las mejoras estéticas.
El envallado preventivo se presenta como una solución de fuerza ante la imposibilidad de mantener el orden únicamente con presencia disuasoria. Aunque diversos sectores ciudadanos cuestionan la restricción de un espacio público, las autoridades insisten en que el cierre es la única vía para garantizar que la inversión en mantenimiento no se pierda por el mal uso ciudadano y el vandalismo nocturno.
Como complemento al cierre físico, la gerencia de Seguridad Ciudadana ha dispuesto el refuerzo del patrullaje de serenazgo y el monitoreo mediante cámaras de videovigilancia. Asimismo, se ha solicitado el apoyo de la Policía Nacional para realizar operativos conjuntos en los alrededores, evitando que la actividad delictiva simplemente se traslade a las calles adyacentes al perímetro cercado.
Con esta medida drástica, la Municipalidad de Arequipa busca equilibrar el derecho al uso del espacio público con la obligación de preservar el ornato y la seguridad. El éxito de esta restricción nocturna determinará si el modelo de envallado se extiende a otros parques y plazas de la ciudad que enfrentan situaciones similares de abandono y criminalidad tras el horario comercial.

Si valoras nuestro contenido, hazte miembro de la #BúhoComunidad. Así podremos seguir haciendo periodismo. También puedes apoyarnos uniéndote a nuestro canal de YouTube.
