Nuestra piel más temida
«Nos invita a contemplar sin ira las heridas que nos dejó la década sangrienta del terrorismo, la perplejidad y el silencio insoportable a que nos obligó esa etapa vergonzosa de nuestras vidas. Nos invita a observar por qué variados vericuetos se cuela todavía (y se colará) ese dolor».