Hernando De Soto: el otro, el mismo

"Pero si el (hasta ahora) mal educado pueblo eligiera a Hernando De Soto como presidente, es porque se lo merece. ¡Oh Alá!"

Sobre el volcán
De Soto

No conozco personalmente al candidato Hernando de Soto, quiero decir que no tengo el honor de ser su amigo, para más señas. Es más, influido por su enojo con Mario Vargas Llosa en el pasado (MVLL), tomé partido  por éste sin pensarlo (lo cual lleva casi siempre a mal puerto). Sentía admiración intelectual por el ahora candidato arequipeño, pero  a la vez cierta antipatía  por lo que creía –en ese momento- su único fallo: el exceso de orgullo.  Mientras que para mi MVLL es, sin un ápice de ironía, perfecto. Como escritor y como ser humano. Pero ahora estamos con el otro paisano, el que escribió El otro sendero.

Si ese fuera el caso, creo que el vanidoso o el orgulloso pueden ser de dos tipos cualitativamente distintos y hasta opuestos desde ciertas valoraciones: el vanidoso veraz y el vanidoso mentiroso, que miente para dárselas, para quedar bien frente a los demás, porque coloca la opinión de los demás sobre su propia opinión y sobre la miserable opinión que, en el fondo,  tiene de sí mismo, sino no la  pondría por debajo.

 Pero también se da, en el otro extremo, el orgullo en el reconocimiento del propio valor, cuando hay valor puro y duro, como en este caso. Y no solo porque es preferible a la falsa modestia  o a la hipocresía, sino porque solo es un defecto desde cierta perspectiva ya obsoleta, de cuyo nombre no quiero acordarme. Hay que llamarse Friedrich Nietzsche para tener derecho a escribir “Ecce Homo”, un libro con subtítulos como:  Por qué soy tan sabio, por qué soy tan inteligente, por qué escribo tan buenos libros. 

Todo esto para hacer ver que no escribo esta nota por un interés personal o político, en el sentido mezquino de la palabra. Ni para vaticinar la derrota del candidato y paisano, teniendo en cuenta los antecedentes de Valentín Paniagua, Javier Perez de Cuellar, Mario Vargas Llosa, que  fueron choteados por la mayoría del pueblo peruano…más grave aún teniendo en cuenta a quienes prefirió esa mayoría. (las valoraciones, como cree Perogrullo, tienen papel decisivo : principal tema de educación, dicho sea  de paso)

Los que  seguimos la trayectoria de Hernando de Soto desde fines de los setenta, cuando junto a MVLL provocaron el retorno de las ideas liberales y democráticas al Perú,  sabemos que él juega en la misma gran liga de los poquísimos grandes líderes o estadistas que en el Perú han sido en el siglo XX y en lo que va del presente. Sólo que más paradójico, más irónico aún, en su caso, porque nuestro candidato  cuenta, a mi modo de ver, con  ciertas ventajas adicionales, un “plus” que se pueden resumir: toda su vida se ha dedicado a prepararse, con potente constancia y una enorme inteligencia, de muchas y variadas formas, para que cualquier país del tercer y cuarto mundo lo invite para ocupar la presidencia, o algo semejante, como  ocurre en cierta manera desde hace muchos años.

Se ha “especializado” alta y  minuciosamente en el 80% de problemas que tenemos en el Perú y en países como él, es decir,  la informalidad. La mejor prueba que él no tiene interés mezquino en la política; para los jóvenes que no lo conocen bien, son sus dos libros: El otro Sendero, El misterio del capital. Está muy claro que son  viejas y obsesivas preocupaciones del candidato. ¿Por qué recién, pasados los ochenta años, se metería en política si el poder o el dinero fueran su principal interés? ¿cómo acusarlo de oportunismo siendo el más oportuno de los candidatos a la presidencia que hemos tenido nunca?.

Bastaría que el lector conozca la inmensa cantidad  de trabajo de equipo -en varios continentes y durante veinte años-; para escribir “El misterio del capital”, para que deduzca la remarcable capacidad y el interés por el problema (que es nuestro problema principal); los cuales son más que evidentes, y pregunte por el extraño monstruo que ha podido producirlo.  

Pero ese libro no es solo cantidad de trabajo, por supuesto. Yo diría que es un libro que dice la verdadera “verdad de la milanesa”: el develamiento del misterio de la pobreza en el Tercer Mundo; y de la riqueza en el Primero, en vivo y en directo, como nadie lo ha hecho. La ignorancia para convertir los cuantiosos activos extra legales o informales de nuestros países, en capital. Y el papel del Derecho en este asunto económico-político que no es tan simple como parece o como lo hago parecer por afán de síntesis.

Para los jóvenes que no lo saben o no crean: se trata de un líder mundial, a juzgar por opiniones de Milton Friedman, Margaret Thacher; Francis Fukuyama, Bill Clynton, Jeane Kirkpatrick, Andrés Openheimer, Javier Pérez de Cuellar, Tina Rosenberg …y un largo etcétera.  Además, todos los medios importantes de los EEUU y  otros países del mundo y otro largo etcétera. Y dejo los reconocimientos públicos por razones de espacio y por apabullantes o abrumadores. 

Para finalizar, y sin ofender a los paisanos, agregaría  que  si nuestro candidato  saliera presidente  -cosa que mis años en el Perú me impiden creer-; sería como contratar a Messi para que juegue para el Sporting Tabaco de Socabaya. Pero si el (hasta ahora) mal educado pueblo eligiera a Hernando De Soto como presidente, es porque se lo merece.  ¡Oh Alá! 

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